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TUBERCULOSIS, UNA IMPORTANTE PROBLEMÁTICA SANITARIA QUE CONTINÚA AFECTANDO AL GANADO BOVINO

¿Por qué la prueba de la tuberculina es eje central para la detección de tuberculosis?

Figura N° 1. Esquema representativo de los estados de la tuberculosis bovina. En los estados iniciales y finales, el bovino infectado puede no presentar reactividad a la prueba de la tuberculina.

Hasta la actualidad no se ha logrado reemplazar su eficacia, seguridad y practicidad por nuevos desarrollos tecnológicos.

MV Carlos Garro
INTA Castelar

En el ganado bovino, la principal especie causante de tuberculosis (TB) es el Mycobacterium bovis, que también puede infectar al hombre y a otras especies de animales domésticos y silvestres. Un bovino con TB puede mantenerse subclínico (sin manifestaciones observables) por largos periodos de tiempo y aún así, transmitir la infección a otros individuos susceptibles. Por lo tanto, es crucial poder discernir a través de pruebas diagnósticas a aquellos animales infectados. La detección y segregación de los mismos es clave en los programas de control y erradicación. Entre las pruebas diagnósticas que evalúan inmunidad celular, la referencia a nivel mundial es la prueba de la tuberculina (PT).

Diagnóstico

La PT es el método de referencia de la Organización Mundial de Sanidad Animal para la detección de TB bovina. Consiste en medir el espesor de la piel en el sitio a inocular, aplicar la tuberculina en forma intradérmica y volver a medir la piel a las 72 horas post-inoculación.
Varios países que basaron su estrategia en la aplicación sistemática de la PT y la eliminación de los positivos han logrado, en conjunto con otras medidas, erradicar la infección. Ejemplo de ello, son los progresos reportados por Australia, Canadá, países de la Unión Europea y gran parte de Estados Unidos. En otros países, esta metodología logró reducir drásticamente la incidencia de TB bovina, pero no su erradicación. Esto podría atribuirse a diversos factores, como la existencia de reservorios de M. bovis en animales silvestres. En otros casos, la falta de incentivos o compensaciones económicas podría limitar el progreso del saneamiento de TB.
En Argentina, la PT es el eje central del diagnóstico de TB en el que se basa el Programa Nacional de Control y Erradicación (Resolución SENASA 128/2012). Las tuberculinas son producidas bajo normas de estándares internacionales y su potencia biológica y otros factores intrínsecos, son exhaustivamente controlados previo a su liberación al mercado.

Validez del diagnóstico

El éxito de diversos programas de erradicación basados en la PT demuestra la confiabilidad de la reacción como indicador de infección-enfermedad. Sin embargo, y como toda prueba diagnóstica, la PT no es infalible y puede tener una falta de precisión al clasificar a los animales. Esto puede ser cuantificado a través de sus valores de sensibilidad (proporción de infectados-enfermos clasificados como positivos) y especificidad (proporción de no infectados-enfermos, clasificados como negativos).

Toda prueba diagnóstica para tuberculosis bovina debe ser validada en condiciones de campo para establecer su eficacia y precisión para clasificar a los animales.

Los motivos por los cuales un bovino infectado-enfermo por TB puede resultar negativo (falso negativo) a la PT pueden ser varios. Un ejemplo es la aplicación de la PT durante el estado pre-alérgico (Figura N° 1). Este tiempo puede ser de entre 3 y 6 semanas, aunque estudios señalan periodos más extensos. Otra potencial causa es la aplicación de la PT en animales desensibilizados, cuando no se respeta el intervalo mínimo de espera entre pruebas (60 días). Por otro lado, pueden influir en la respuesta a la PT factores estresantes para el bovino que alteran el sistema inmune (postparto temprano, malnutrición, transporte, etc.). Asimismo, la aplicación de glucocorticoides puede reducir drásticamente el tamaño de reacción o impedir la respuesta a la PT. Bovinos con TB generalizada y/o con un estado avanzado del cuadro patológico podrían no responder en forma positiva a la PT. Otras causas de anergia pueden ser las infecciones concomitantes que alteran la respuesta del sistema inmunitario (ej: DVB, parasitosis, paratuberculosis, etc).
La administración errónea de la tuberculina, en forma subcutánea, también puede resultar en un falso-negativo. Por eso, la formación de una pápula visible es crucial para poder identificar la inoculación intradérmica del PPD. Para un correcto diagnóstico, la PPD debe conservarse entre 2 y 8 °C y evitar exponerlo a la luz solar y el calor. Los frascos de tuberculina, una vez abiertos, solo pueden reutilizarse en un tiempo máximo de 24 horas.
Por otro lado, los motivos por los cuales un bovino no infectado-enfermo de TB puede resultar positivo (falso positivo) a la PT son limitados. Esto podría ocurrir debido a que otras micobacterias no tuberculosas presentan proteínas análogas a las del M. bovis, pudiendo ocasionar una reactividad cruzada. Por ejemplo, bovinos con paratuberculosis podría dar reacción cruzada a la PT.
Finalmente, será el veterinario acreditado para el saneamiento de TB el que interpretará los resultados basados en el contexto epidemiológico del rodeo.

Sitios de inoculación

La PT ano-caudal aplicada en el pliegue interno es la prueba de rutina en Argentina. Si existen antecedentes de TB en el rodeo toda reacción ≥ 3 mm es positiva mientras que, en situaciones desconocidas o sin antecedentes, las reacciones ≥ 3 mm son sospechosas y las ≥ 5 mm son positivas. Es importante aclarar que el tamaño de la reacción a la PT no es indicativo el número de bacilos infectantes, ni de la severidad de las lesiones, aunque se han asociado reacciones grandes a infecciones recientes. La sensibilidad y especificidad reportada para esta prueba es de entre 75-82% y 96-99%, respectivamente.

Se destaca que ambas tuberculinas (PPD bovina y PPD aviar) se producen en Argentina bajo estándares internacionales. Su potencia biológica y factores intrínsecos, son exhaustivamente controlados.

En otros países que aplican la PT en el pliegue ano caudal, utilizan el pliegue externo. Investigaciones del autor, demostraron que las reacciones en los pliegues internos y externos están significativamente correlacionadas, aunque se registran engrosamientos de mayor tamaño en el pliegue externo. Este último, al ser más grueso, podría facilitar la aplicación intradérmica y la interpretación subjetiva por palpación, como utilizan otros programas de control.
La PT cervical simple consiste en la inoculación de 0,1 ml de PPD bovina en un pliegue cervical del tercio medio del cuello. Debe rasurarse el sitio de inoculación cuidando de no irritar la zona. Reacciones ≥ 3 mm son positivas a TB. La sensibilidad y especificidad reportada para esta prueba es de entre 86-96% y 70-85%, respectivamente.
La PT cervical comparada consiste en inocular en el tercio medio del cuello 0,1 ml de PPD bovina y a unos 12-15 cm de distancia 0,1 ml de PPD aviar. Si el tamaño de reacción es mayor a PPD bovina (≥ 4 mm) que al PPD aviar el animal es positivo a TB mientras que si la diferencia es menor (≤ 2 mm) a la reacción de PPD aviar, se considera negativo a TB. Un valor intermedio será sospechoso. La sensibilidad y especificidad reportada es de entre 72-78% y 96-98%, respectivamente.

Otras pruebas diagnósticas

Diversos desarrollos han sido investigados para el diagnóstico de TB bovina, como las pruebas sanguíneas de gama interferón y enzimoinmunoanálisis (ELISA).
El test de gama interferón se basa en la cuantificación de este mediador químico liberado por células sensibilizadas a M. bovis, luego de ser expuestas antígenos específicos. Para su implementación, se requiere de una logística de transporte y conservación de la muestra de sangre, que no siempre podrían garantizarse dadas las grandes extensiones de nuestro territorio.
El ELISA cuantifica la inmunidad humoral (anticuerpos) y tiene algunas ventajas operativas que facilitan su implementación. Sin embargo, tiene reportada una baja sensibilidad diagnóstica por lo que su aplicación individual no puede ser implementada para la erradicación.
Los desarrollos que contribuyan a identificar bovinos con TB será de gran aporte para los programas de control y erradicación. Sin embargo, para su implementación, las técnicas deben ser validadas en condiciones de campo para establecer su eficacia y precisión para clasificar a los animales.

Comentarios finales

En Argentina, y para el año 2019, el 38% de las unidades productivas bovinas obligadas al saneamiento (tambos y cabañas) no eran oficialmente libres de TB. En ese mismo año, unos 39.000 bovinos presentaron lesiones macroscópicas compatibles con TB durante la inspección de faena. Estos datos son preocupantes y sugieren que la TB bovina continúa siendo un problema importante en la ganadería. En este contexto, es probable que la PT continúe siendo por muchos años más, el eje central para la detección de TB en el ganado bovino.

*Este artículo fue publicado previamente en CDVet, del Laboratorio CDV.

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