fbpx
MOTIVAR – Descargá – Main
HomeEdición Impresa“La mejor manera de combatir a la sarna es no teniéndola”
CON LA MIRA PUESTA EN LA ERRADICACIÓN CAMPO POR CAMPO

“La mejor manera de combatir a la sarna es no teniéndola”

Mejía. “Si no hay de donde contagiarse, no hay sarna”.

Mejía. “Si no hay de donde contagiarse, no hay sarna”.

Sin medias tintas, el MV Miguel Mejía nos cuenta cómo se vive hoy la problemática causada por esta parasitosis puertas adentro de los distintos sistemas ganaderos en nuestro país. ¿Cuál es el debate?

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Mejía. “Si no hay de donde contagiarse, no hay sarna”.El principal perjudicado por la sarna bovina es el productor”, nos decía hace tres años el MV y asesor ganadero Miguel Mejía, al abordar los pormenores de una enfermedad parasitaria de cuya estrategia de erradicación llegó a participar allá por fines de la década del ´80.
Pandemia mediante, el tema sigue vigente y ocupa buena parte de las discusiones, charlas y debates entre veterinarios de todo el país, muchos de los cuales están transitando su primera experiencia frente a una problemática de alto impacto sobre el bienestar y la productividad de los rodeos.
“Hoy todo el mundo está hablando de sarna bovina”, nos ilustraba la situación días atrás Miguel Mejía (@MejiaVet, en Twitter), al reestablecer su diálogo con MOTIVAR para actualizar su visión sobre el tema y reforzar la postura en cuanto al tipo de solución que se debería abordar a campo.
“Si un bovino tiene sarna, la tropa tiene sarna. Debemos avanzar en estrategias de erradicación de la enfermedad campo por campo”, nos decía el profesional.
En este marco, el referente que forma parte de un equipo de asesores que trabaja en campos ganaderos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa, compartió su mirada en cuanto al potencial desarrollo a futuro de esta problemática sanitaria en nuestro país.

MOTIVAR: ¿Cuál es la situación que estás viendo a campo en relación con el tema sarna en bovinos?

MM: Desde hace ya varios años que vemos sarna bovina en distintas zonas y sistemas productivos. De hecho, en el caso de los tambos, hace 10 años que venimos alertando sobre la presencia de la enfermedad.
Lo mismo ocurre con los feedlots y hace un tiempo empezamos a verla también en campos de cría y de invernada. Claramente ésta es sarna que se importa. Estamos moviendo sarna, importando sarna.

“Desde hace años vemos sarna bovina en distintas zonas y sistemas productivos. En tambos, en feedlots y ahora también en campos de cría y de invernada. Estamos moviendo sarna, importando sarna”.

Si se nos viene un invierno con estrés -poco pasto, húmedo, con días nublados de temporal- vamos a ver muchos más casos, y más severos de la enfermedad.
¿Tenemos que esperar a verla o empezar a perder kilos para hacer algo?
Hoy todo el mundo en la ganadería está hablando sobre si trata o no trata a sus animales, mientras que lo relevante sería tomar la decisión de pelearnos en serio contra la sarna y establecer acciones concretas para solucionar el problema.
Los kilos no se pierden solo cuando vemos la enfermedad sobre el animal…

¿Ahí entra en juego el concepto de la erradicación en cada campo?

MM: Este es un concepto que viene desde los años 80, cuando el Dr. Jorge Núñez -referente en el tema- nos decía algo así como que “si Australia había podido erradicar la sarna con bañaderos de hace 100 años y productos también antiguos, era porque se podía”. Y es así: si se conoce el ciclo de la enfermedad y se trabaja de manera profesional, con las herramientas adecuadas, la sarna se acaba para siempre.
Ya Pasteur demostró que la generación espontánea no existe. Si no hay de dónde contagiarse no hay sarna.
En base a esto y a que los tratamientos que se solían hacer al ingreso de la hacienda con lactonas macrocíclicas en algunos casos no generan la respuesta esperada, comenzamos a ver feedlots construyendo bañaderos de inmersión en zonas donde los mismos no formaban parte del paisaje de los campos ganaderos y debatiendo con sus veterinarios los protocolos a emplear.

¿Están medidas las pérdidas actuales que genera la enfermedad?

MM: No contamos con investigaciones actuales en cuanto a pérdidas por sarna en bovinos en nuestro país. Tenemos las que nos dejó Jorge Núñez, quien ya en su tiempo hablaba de feedlots de Estados Unidos que, por tardar 15 días en tratar la enfermedad, se fundieron. La sarna no perdona.
Algunas veces, en Twitter, vemos que muchos veterinarios comentan tener tal o cual porcentaje de animales con lesiones clínicas en sus rodeos…
En esos casos, debemos tratarlos a todos.
Si un solo bovino tiene sarna, la tropa tiene sarna. Debemos acostumbrarnos a hablar de sarna si, o sarna no (como era antes y como debe ser), por tratarse de una enfermedad del rodeo y muy contagiosa.
Si bien su aparición clínica y severidad depende de muchos factores como el clima y el estrés de los animales, hoy son la excepción los campos ganaderos que no la tienen presente en algún grado.
¿Cómo vamos a abordar este tema?
Hay productores que hace ya dos o tres años que están luchando (y perdiendo) contra esta problemática.

¿Ha habido mortandades últimamente?

MM: Absolutamente.
Así como las que veíamos en la década del 80, el año pasado nosotros con nuestro equipo de trabajo tuvimos tres mortandades muy importantes por sarna en establecimientos distintos: varios cientos de cabezas en cada caso.

¿Cómo ves la participación de los veterinarios en este tema?

MM: Imprescindible. Hay que sentarse con los productores, analizar la situación y decidir. ¿Vamos a convivir con la sarna?
Si toman esta decisión, les sugiero que antes hagan las cuentas de las potenciales pérdidas con una calculadora.
¿Lo que queremos es solamente no ver las lesiones? ¿O el objetivo es realmente combatirla? Si es así, la mejor manera de hacerlo es no teniéndola.
Después de muchos fracasos en el pasado, entendimos esto y lo aceptamos.
Debemos armar un plan de erradicación para cada campo afectado por la sarna, buscando mitigar al máximo su ingreso y posterior propagación en la hacienda.
Claro que no el 100% de las medidas que tomemos funcionarán a la perfección, pero en la mayoría de los casos, cuando lo hacés, te va bien. Cada quien deberá analizar cuál es el planteo de erradicación que realiza, evaluando si los tratamientos que se empleaban siguen funcionando o la posibilidad de avanzar en la construcción de bañaderos de inmersión.
Imprescindible será prevenir el ingreso de la sarna por medio de animales que ingresan al campo instalando lazaretos para separarlos el tiempo que la enfermedad dicta.

¿Qué cuestiones centrales hay que tener hoy presente en el campo?

MM: Hay que saber que tenemos que dar dos baños para que recién después los bovinos queden sin ácaros encima.
Del mismo modo, estar atentos a que, si doy una lactona, durante un tiempo voy a tener ácaros vivos sobre el animal.
Hay temas técnicos que deben discutirse cuando se decide la erradicación.
Esto significa, por ejemplo, que todo ternero nacido se trata con ivermectina o se baña porque puede ser portador. Significa que, en un cadáver con materia orgánica y cuero, los ácaros van a vivir mucho más que los 10 o 12 o 15 días que puede vivir el ácaro (o 20, según reportó Candela Cantón de la FCV de Tandil, para condiciones de laboratorio).

¿Es más complejo el tratamiento en el caso de los establecimientos lecheros?

MM: Efectivamente, es más complicado por el tema de residuos y los cuidados que hay que mantener en torno a la administración de fármacos. No me imagino haciendo pasar una vaca lechera por un baño de inmersión. Hemos probado instalar túneles con distintas presiones, etc, para avanzar con aspersión, pero en mi opinión, este tipo de baño siempre tiene un grado de dificultad mayor a la hora de lograr una cobertura total y efectiva sobre los animales.
En los tambos se convive con la sarna por desgracia y porque venimos fallando en los intentos de erradicación.
En mi caso, nunca veo que esta parasitosis tome una dimensión “explosiva” en vacas en ordeñe, como en las recría, por ejemplo.
Más allá de esto, es clave dejar en claro que no tenemos información sobre pérdidas en tambo por sarna, como tampoco recomendaciones concretas sobre cómo y con qué actuar. Me encantaría que los organismos oficiales nos bajaran pautas de trabajo y poder decirnos hacia dónde vamos. ¿Vamos a terminar generando resistencia también a los piretroides?
Difícilmente contemos con una nueva molécula o fármaco para enfrentar a la sarna. Por eso es tan importante cuidar las herramientas que tenemos y trabajar para evitar su ingreso a los campos.

¿Cómo se involucra al personal del campo?

MM: El rol del personal del campo es estratégico. Mucho de lo que podamos lograr en el aspecto sanitario depende de ellos. Por eso lo primero que debemos hacer es capacitarlos; mostrarles videos de los ácaros, compartiendo recomendaciones para que puedan reconocerlos sobre los animales.
Clave será enseñarles a realizar raspajes de piel, tomar muestras e identificar cada caso. Debemos saber transmitirles la importancia de ser responsables de su hacienda y que enciendan las alarmas si ven que los bovinos tienen “lesiones raras”, que antes no veían. Para erradicar la sarna del campo, necesitamos contar con las herramientas técnicas adecuadas y el compromiso de todas las personas involucradas en la estrategia.

¿Cómo visualizás el futuro inmediato?

MM: Lo que debería pasar es que todos los sectores y personas involucradas en el tema deberíamos trabajar todos seriamente en función de una solución, con la guía obviamente de las instituciones oficiales.
En los años ´80 la industria se puso el tema al hombro y los laboratorios tenían equipos completos de profesionales recorriendo los bañaderos y brindando un servicio específico sobre la sarna.
Los veterinarios tenemos que capacitarnos y hablar.
Necesitamos entender, saber y poder dar respuestas serias a los productores.
Después hay que trabajar y medir. En muchos campos ya es rutina desparasitar y a los 10 días hacer un HPG. Se puede. Hay que planificar.
Incluso en feedlots ya se está separando a la hacienda luego de los tratamientos al ingreso con productos acaricidas.
A la vez, hoy asesoramos campos de invernada con protocolos de recepción de terneros (en base a lactonas).
Siempre es posible que, de igual manera, la sarna ingrese al campo pero tenemos que intentar lo mejor posible para evitarlo.

comments

COMPARTIR:
Valoración: