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EL ENCUENTRO SE REALIZÓ EN VILLA MARÍA, CÓRDOBA

¿Cómo fue la muestra que busca levantar la bandera de la lechería argentina?

Un éxito. Más de 5.000 personas pasaron por la muestra organizada por el Grupo Todo Agro.

Todo Láctea 2022 fue el lugar de encuentro de los productores lecheros de las principales cuencas del país. Innovación, sanidad, manejo y nutrición fueron algunos de los temas tratados. ¿Está Argentina ante una oportunidad histórica?

Guadalupe VarelliGuadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

Productores de todas las cuencas lecheras del país se acercaron a Villa María, Córdoba, para participar de Todo Láctea, jornadas organizadas por el Grupo Todo Agro que reunieron los distintos actores de la cadena para debatir sobre tendencias, innovación, nutrición, sanidad, tecnología, y genética, entre otros temas.
Los números impresionan. Del 19 al 21 de mayo cerca de 5.000 personas participaron de las jornadas, entre ellos productores, veterinarios, asesores, industriales y proveedores de servicios e insumos de Argentina, y más de 150 asistentes de Uruguay, Bolivia, Paraguay, Colombia y México.
En total, 12 eventos tuvieron lugar en el predio del Amerian Villa María Park Hotel. Las propuestas de capacitación contaron con la participación de 72 disertantes nacionales e internacionales.
También hubo cuatro tours y dos competencias en vivo.
En simultáneo, en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María, se desarrollaron las Olimpiadas Nacionales Lecheras, un certamen que reunió a 17 escuelas secundarias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos. El primer premio ($150.000) quedó en manos de los locales, el equipo del Instituto San Antonio de Villa María.
En el predio, al aire libre, cerca de 100 empresas expusieron productos y servicios, con propuestas de segmentos diversos como nutrición, sanidad, monitoreo y bienestar animal, además de robotización y automatización, insumos y servicios, entre otros.

Levantar la bandera de la lechería

“Era hora de que la industria lechera del país recupere una exposición integral e inteligente, que promueva la construcción de conocimiento y la ayude a mostrarse de cara a otros actores de la comunidad productiva, el sector público y la banca”, declaró José María Iachetta, director de Contenidos del Grupo Todo Agro. Y agregó en diálogo con MOTIVAR: “Es una oportunidad para reencontrarnos y levantar la bandera de la lechería argentina”.
Considerando el proceso de transición tecnológica, automatización e inteligencia de datos que señalaron muchos de los oradores, Iachetta destacó también que “la tecnología, la innovación, el cuidado de los recursos humanos ayudan, pero lo que define es la gestión. La lechería es la ciencia de los más de 100 detalles que deben ser gestionados de la mejor manera posible”.

Argentina, lista para triplicar su producción en poco tiempo

En las diferentes instancias de capacitación se difundieron diversos conceptos, todos en el marco de un contexto nacional e internacional que fue definido como de enorme oportunidad para la lechería argentina.
El tono lo marcó Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA). Durante su exposición analizó qué está pasando en la industria en el mundo y cómo está posicionada la lechería local para responder a una oportunidad que, según sus palabras, puede convertirla en un actor de gran peso internacional.
En diálogo exclusivo con MOTIVAR, Giraudo explicó su postura. “Por un lado, las restricciones ambientales están generando un proceso de reducción de la producción en muchos actores internacionales de peso. Por otro, los recientes incrementos en los valores de los insumos llevan a que muchos países, a pesar de que el precio de la leche ha mejorado, no puedan cubrir los costos. Eso reduce aún más la producción a nivel mundial”.
Además, el referente explicó: “Estados Unidos, que hasta hace muy poco exportaba solamente el 8% de su producción de leche y hoy está llegando casi al 20%, nos da el ejemplo de cómo aprovechar que los dos mayores proveedores mundiales, Nueva Zelanda y la Unión Europea, estén enfrentando restricciones que limitan su producción”.

A los números

En el mundo se producen 740.000 millones de litros de leche de vaca, de los cuales sólo se comercializan globalmente 85.000 millones (11,5%). Este tamaño reducido conduce a la volatilidad de los precios.
“Una suba del 1% en la producción significa el crecimiento del 10% en el comercio mundial”, ejemplificó Giraudo.
La mayor demanda de lácteos en un contexto conduce a la suba de los precios internacionales, que alcanzan récords históricos. Como contrapartida, los productores se enfrentan a la subas de los costos, un contexto político inestable e incertidumbre; mayores regulaciones ambientales, y dificultad para disponer de tierra y mano de obra.
Mientras tanto, la Argentina es uno de los únicos dos países, junto a Bielorusia, que crece en sus niveles de producción. El especialista señaló que nuestro país lleva un 1,6% de variación interanual acumulada entre enero-marzo de 2021 y esos mismos meses en 2022. Entre 2017 y 2021 la evolución de la producción de leche fue del 3.4% anual.
Por último, en materia de exportaciones, Argentina entrega al comercio internacional 3.000 millones de litros de leche por año, entre el 20 y el 30% de la producción total. El 75% restante lo destina al mercado interno.

Transformación en marcha

La industria láctea argentina está atravesando dos procesos simultáneos, la concentración del sector primario y la atomización del sector industrial.
Según los datos aportados por Jorge Giraudo, la producción proveniente de tambos que producen menos de 2.000 litros por día era de 27% en 2010 y descendió al 20,1% en 2022. Por el contrario, los tambos de más de 10.000 litros por día pasaron de aportar el 5% de la producción total en 2010 al 22% en la actualidad.
Este fenómeno también se manifiesta en la estratificación de los campos por cantidad de vacas. A diciembre de 2021, el 35.8% de los tambos contaban con menos de 100 vacas y aportaban el 9.9% de la leche, mientras que aquellos con más de 500 vacas representaban el 4,8% de los establecimientos y producían el 22,8% de la leche.
Por el contrario, y muy a contramano de lo que sucede a nivel internacional, el sector industrial se está atomizando.
Teniendo en cuenta la participación de las 16 principales empresas lácteas de Argentina en el volumen total procesado, en 1994 estas empresas aportaban el 68% de la producción y en 2020 ese número se redujo al 57%.
A modo de comparación, Giraudo señaló que las cuatro empresas más grandes del mundo representan entre el 87% de la leche producida, mientras que en Argentina, esta misma cantidad de compañías producen solo el 32%.
En línea con lo planteado por Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea, MOTIVAR entrevistó a los expositores de las jornadas buscando entender qué debe poner sobre la mesa el productor a la hora de planificar un tambo a la altura de las circunstancias.
Encontramos tres ejes sobre los que trabajar: la nutrición, la mejora de las instalaciones, y el cuidado sanitario. Aquí les compartimos las declaraciones más relevantes.

Ordeñe, sanidad y eficiencia

Participando activamente de las Todo Láctea, MOTIVAR entrevistó a otros expositores buscando entender qué debe poner sobre la mesa el productor a la hora de planificar un tambo a la altura de las circunstancias.
En este marco, Dante Grangetto, experto en instalaciones de ordeñe, fue contundente: “Las vacas deben ser bien ordeñadas, y eso va más allá de la electrónica, la computación o la robotización, lo que importa es contar con un equipo de ordeño que esté normalizado, bajo normas ISO e IRAM, que estén bien manejados, esa es una de las claves para que tengamos sanidad de ubre”.
Del evento también participó Eial Izak, veterinario, consultor en mastitis y calidad de leche, quie disertó sobre un programa de secado y su impacto en la calidad de la leche y en la fertilidad.
Este programa incluye antibióticos al secado, sellador interno, vacuna contra coliformes, no solamente para la mastitis sino también para la diarrea neonatal de las terneras y complejo vitamínico mineral.
“Así logramos impactar al mejorar la calidad de la leche, reducir mastitis y alcanzar mayor producción de leche. También se reduce el impacto de la mastitis en la fertilidad y mejora la calidad del calostro”, destacó.
En relación con las pérdidas económicas debidas a esta enfermedad, compartió que la OCLA registró pérdidas de 11.555.3 millones de litros en 2021. A nivel nacional, eso implica $40.000 millones.
Hay mucho por crecer y mucho por mejor. Las oportunidades están y fueron expuestas en la pasada edición de Todo Láctea.

Fortalezas y debilidades de la cadena láctea nacional

Durante Todo Láctea, Jorge Giraudo detalló los resultados de una encuesta de opinión realizada por OLCA) entre sus usuarios y suscriptores.
En relación con las fortalezas, se perciben los bajos costos de producción comparados, que están entre los más bajos del mundo junto con Uruguay y Chile, en el orden de los 35/40 centavos de dólar por litro.
La segunda fortaleza del tambo argentino es el cambio productivo tecnológico ocurrido en los últimos años. “Argentina está lista para triplicar su producción de leche”, insistió Giraudo.
En este punto se identificaron varios factores, como la resiliencia de los productores ante el ambiente hostil en el que desarrolla su actividad, los recursos naturales como el clima, la disponibilidad de agua, la cantidad y calidad del suelo; y el enorme conocimiento acumulado a lo largo de los muchos años en que esta industria se desarrolla en nuestro país.
¿Y las debilidades? Mirando hacia afuera, y según esta misma encuesta, la gran debilidad es la política. El segundo factor es la falta de seguridad jurídica y de ambiente de negocios, lo que decanta en que los actores internacionales a nivel industrial no nos consideren una alternativa para sus inversiones.
Puertas adentro de la cadena productiva, las debilidades que se señalaron fueron la amplitud en los niveles de productividad, eficiencia y escala en una proporción importante de tambos e industrias.
A modo de ejemplo, el orador señaló que hay tambos que producen 15.000 litros de leche por hectárea y otros que producen 6.000, en tanto que hay industrias que procesan 1.000 litros de leche por empleado y otras que llegan a los 5.000 litros.
Otros factores de debate fueron la atomización gremial e institucional en la cadena y el problema de confianza y coordinación entre la producción primaria y la industria.

Presentes. Villanueva y Allflex siguen difundiendo el uso de las tecnologías en el tambo.

Presentes. Villanueva y Allflex siguen difundiendo el uso de las tecnologías en el tambo.

El monitoreo de las vacas lecheras rompe con todos los paradigma

Villanueva, distribuidora de Allflex en la Argentina, presentó en Todo Láctea sus sistemas de monitoreo y tecnologías inteligentes para vacas lecheras.
El foco de la presentación estuvo puesto en el cambio de paradigma en el manejo de los establecimientos, lo cual implica la incorporación de este tipo de herramientas, en donde cada vaca es una unidad productiva independiente, las decisiones están basadas en datos y prevalece la medicina preventiva.
Se trata de una tecnología que viene penetrando el mercado de la lechería en diferentes porcentajes según el país pero que crece rápidamente también localmente.
Sebastián Gigena, gerente de la Unidad de Negocios de Villanueva, le comentó a MOTIVAR que “en Argentina, solo el 5% de las vacas de tambo están usando sistema de monitoreo, pero todos los estudios y análisis realizados por nuestra empresa indican que en los próximos 10 años, el 80% de las vacas de tambo tendrán algún tipo de sensor para interpretar su comportamiento”.
En relación con los collares de monitore, Gigena destacó que evalúan más de 20 patrones de conducta, desde el tiempo del animal descansando, comiendo o rumiando, hasta el estrés calórico, entre otras. “Esta información le permite al productor anticiparse a todo lo referido a cuestiones reproductivas, productivas, de sanidad, de comodidad de los animales, y así gestionar con mayor precisión”, puntualizó el representante de Villanueva.
La estrategia de la empresa radicada en Villa María está apuntalada en el acompañamiento de los usuarios en la experiencia de uso del producto, para lo que cuenta con un equipo de especialistas que no solo se ocupan de la implementación de la tecnología sino también de la capacitación.
“Cuando comienza la implementación de este sistema en un campo, no solo enseñamos cómo usarlo a operarios, también involucramos a los veterinarios, porque el trabajo cambia de una forma sustancial. Mientras antes había que ir al campo a revisar las vacas y ver si se encontraban enfermas, hoy la computadora avisa que vaca hay que ir a buscar porque probablemente se esté enfermando”, explicó Gigena.
Por último, destacó que es una herramienta que puede ayudar al veterinario a hacer mejor su trabajo ya que podrá controlar desde su casa si hay alguna vaca en alerta o hacer el seguimiento de los tratamientos que haya indicado. “El profesional se puede apoyar en esta herramienta para mejorar su desempeño, ser más eficiente en los tiempos y diagnosticar mejor y a tiempo”, concluyó.

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