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Atentos. Es clave identificar los animales subfértiles en el momento justo

Compartimos a continuación, la nota de opinión de Fernando Grippaldi.

Fernando Grippaldi
@patacongrippaldi
patacon1966@gmail.com

Es importante recalcar la diferencia que existe entre el tambero o el invernador y el criador, ya que, para este último, todo su ingreso proviene de los terneros nacidos, donde la fertilidad es el carácter más importante sobre el que se debe hacer selección.
Económicamente, en el caso de la res, el mérito reproductivo es 5 veces más importante que el crecimiento y 10 veces más importante que la calidad del producto, ya que la fertilidad del macho es mucho más importante que la de la hembra.
En los planteos de cría bovina, donde se utilizan muchos toros en servicio, se torna difícil identificar los padres subfértiles.
Podemos medir circunferencia escrotal, podemos ver y evaluar calidad seminal, cosas que no descarto y de gran importancia, pero… el toro debe: comer, oler, ver y caminar bien.
Haciendo hincapié en una frase de Tom Lasater (creador de la raza Beefmaster):
“La calidad de la res, no se ve en el pelo. Se ve en el gancho”.
“Una vez cuereado, poco importa de qué color era el animal”.
Otra premisa para considerar es la raza. ¡No existe LA raza!
La mejor raza es, la pura o sintética, que mejor se adapte a la zona en donde se desarrolla cada sistema productivo. Cuando escuchamos “Tal raza me anda bien”, veamos dónde está, en qué condiciones de clima, suelos y pasturas se desarrolla su sistema de producción.
A veces, alambre de por medio, hay razas que se superan una a la otra.
¿Será tan así?
Una vez que ya elegimos con qué raza vamos a trabajar, veamos los parámetros para tener en cuenta:

Desarrollo de la pubertad

Con la intención de disminuir el intervalo generacional (IG), es que se ha ejercido presión en mejorar caracteres de crecimiento en la selección y el uso de toros jóvenes. Sin embargo, la variabilidad en la performance reproductiva, al inicio de la pubertad dentro del rodeo y entre rodeos, ha sido muy significativa. Allí, el comportamiento inadecuado en la monta y la habilidad copulatoria, se destacan como factores de estas diferencias; pero hay que tener muy en cuenta un tercer factor importante: la calidad seminal.
Tenemos que destacar que la pubertad se logra, aproximadamente, a los 8 meses de edad, cuando existe un desarrollo testicular en el que los túbulos seminíferos ocupan el 81% del parénquima; pero, arbitrariamente, se establece como inicio de la pubertad cuando el eyaculado contiene al menos 50 millones de espermatozoides por mililitro de semen, con un 10% o más de motilidad progresiva (de avance). Desde que se inicia la pubertad hasta que los testículos tienen su funcionalidad completa y calidad de semen con valores normales de adulto, transcurren de 3 a 4 meses.
Dentro de las distintas razas, algunos toros madurarán hasta 4 meses más tarde con respecto a aquellos de maduración temprana.
Un toro de 15 meses tiene más probabilidades de reunir todas las condiciones en cuanto a calidad seminal y desarrollo testicular.
Tanto la concentración espermática como la motilidad progresiva y la morfología normal de los espermatozoides son factores que hacen a la calidad y aumentan, al menos, hasta 4 meses después de inicio de la pubertad.

Efecto de la nutrición en el inicio de la pubertad

El nivel nutricional de los terneros machos tiene gran influencia sobre la edad en que se inicie la pubertad, teniendo en cuenta que, si la alimentación es balanceada y correcta, se logra una maduración en menor plazo. Esto implica que más y mejores espermatozoides estarán disponibles cuando el torito entre a servicio por primera vez.
Según varios estudios realizados, la edad más crítica en que la influencia de la nutrición es importante para el desarrollo sexual de un ternero macho, oscila entre los 3 y los 5 meses de edad.
Además, existen otros factores ambientales que interfieren en la salud y que pueden ocasionar un retraso en la pubertad y un menor desarrollo testicular.
Diferentes niveles de nutrición, después del destete, pueden afectar el grado de crecimiento testicular, pero no se conoce si afecta la edad de inicio de la pubertad. Pero sí, niveles muy altos de energía, desde el destete y por períodos prolongados, van en detrimento con la calidad seminal. Por ello, es importante balancear la dieta teniendo en cuenta los niveles de energía y proteína.

Efecto de la raza sobre el comienzo de la pubertad

En general, las razas con ganancia de peso rápido y mayor tamaño corporal, alcanzan la pubertad a un peso mayor con respecto a las razas con menores ganancias y menor tamaño adulto.
Las diferencias más notorias entre razas se dan entre aquellas que, históricamente, fueron seleccionadas por producción de leche, alcanzando la pubertad más temprano en comparación con aquellas no seleccionadas por tal carácter.
Las razas de doble músculo llegan a la pubertad más retrasadas y alcanzan mayor tamaño testicular.

Selección de toros al destete

El primer momento para la selección de futuros padres, es cuando tienen entre 7 y 10 meses de edad, si bien se sabe que solo unos pocos terneros muestran claramente atributos de conformación o desarrollos anormales. A esta edad, el criterio más importante de selección es el desarrollo testicular.
Los machos de un año, con testículos pequeños, no mejoran con el tiempo. Por ello, aquellos que se vean con poca probabilidad de alcanzar la circunferencia escrotal (CE) mínima deseada al año, deberán ser descartados. Los toritos, al destete, deben tener por lo menos 23-26 centímetros de CE (según raza) y al año, llegar a tener al menos unos 30 centímetros.
Importante: si un ternero de 200 días tiene una CE menor a 23 centímetros, deberá ser rechazado, sin dejar de considerar otros factores.

Selección al año

La otra etapa de la vida del ternero macho en la que se debe hacer selección es al año (entre los 12 y 16 meses), ya que es cuando se ha completado la pubertad.
También a esta edad, es cuando las anomalías estructurales y de conformación (aplomos) son visibles, permitiendo una selección avalada por múltiples factores.

Lo abordado aquí por el MV. Fernando Grippaldi está a disposición a través de charlas presenciales o virtuales, destinadas a productores, técnicos y operarios.

@grupochiavassa La tecnología, clave para prevenir problemas.

¿Qué sentido tiene invertir en genética, instalaciones y digitalización, si los campos sostienen pérdidas a causa de enfermedades como la brucelosis, la tuberculosis o las distintas parasitosis que afectan a los animales en su ciclo productivo?

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

En Argentina buena parte de los establecimientos ganaderos no recibe asesoramiento profesional de ningún tipo.
En ese marco, incluso son relativamente pocos los campos que programan más de 1 o 2 visitas anuales por parte de veterinarios de la actividad privada.
Como si fuera poco, las cifras sostienen que solo se aplican vacunas reproductivas sobre el 35% de los vientres que regularmente deberían recibir sus dosis.
Lo mismo ocurre con otros biológicos, a lo que se suma una cuenta pendiente en materia del mejor uso de los antibióticos y una mirada estratégica desde el diagnóstico certero de los problemas que generalmente afectan a la producción.
Esto claramente tiene sus consecuencias.
Que en los últimos 50 años no se haya podido superar el techo de un 65% de destete de terneros promedio a nivel nacional quiere decir que, además de aquellos casos por nosotros conocidos, en los cuales los rendimientos superan ampliamente esto, existen otros que se ubican en tasas inferiores al 40%.
De eso se tratan los promedios.
¿Descubrimos algo con esa afirmación?
Claro que no.
Pero la traemos a cuenta porque muchas veces la realidad se pierde de vista y nos centramos únicamente en la expectativa.
¿Qué resultaría más práctico?
¿Buscar incrementar los indicadores ganaderos nacionales ofreciéndoles más tecnologías a los que ya la adoptan o haciendo un mayor esfuerzo por alcanzar a aquellos que solo leen notas al respecto?

¿Qué pregunta no?

@veterinariahernandez Revisar a los toros, tan sencillo como efectivo.

Tecnología es un drone capaz de recorrer eficazmente grandes superficies, lo son los collares que “miden la rumia” de los bovinos y lo es también una app que permite administrar y gestionar información.
Son inversiones claras y estratégicas que quienes tengan la vocación y la posibilidad, deben realizar.
El retorno no será inmediato, pero sí seguro.
Funcionan y sirven para mejorar la productividad por medio de un mejor manejo.
Pero además de esto, todas ellas tienen otra cosa en común: son relevantes a la hora de marcar y alertar sobre situaciones básicas que deberían hacerse y no se hacen en el campo… en la manga.
En nuestro país muchos productores emplean la técnica de IATF logrando muy buenos resultados.
Pero la mayoría no la usa y continúa nutriendo sus servicios -y su futuro como campo de cría- en base a la monta natural.
Y es en este punto donde la falta de tecnologías tan básicas como las vacunas para prevenir enfermedades reproductivas o las revisaciones sanitarias a los toros previo a “mandarlos a la cancha” no se aplican.
No es una opinión.
Es la dura realidad.
Claro que desde este medio y los distintos ámbitos en los cuales participamos, esto parece una obviedad.
Pero nuestro círculo de contactos no es la totalidad del país.
Por eso es indispensable promover la adopción de tecnologías (de procesos e insumos) que pueden parecer básicas y poco marketineras, como primera medida en los casos en los cuales el potencial de crecimiento está a la vista.
Los productos veterinarios son también tecnología. Sin veterinario de por medio, no hay bienestar animal posible. Y sin vacunas para prevenir enfermedades y fármacos para curarlas, tampoco.
Por eso es clave redoblar los esfuerzos para seguir comunicando la importancia de la adopción de tecnologías básicas y que no se usan. Esto no va en desmedro, ni pretende “hablar mal” de las innovaciones que día a día se hacen presente en el sector en formato de robots, tablet o realidad aumentada. Para nada.
De hecho, debería aprovecharse el cada vez mayor interés por estos temas para insistir en lo básico. El buen manejo de la hacienda es un pilar estratégico de la producción ganadera. Con drone o sin drone lo será. Pero no sin la presencia de alambrados o una buena planificación de su oferta forrajera.
Primero lo básico: aquello que, aun siendo indispensable, se nos pasa por alto en el día a día y que las nuevas tecnologías nos ayudan a detectar en tiempo y forma.
¿Qué sentido tiene invertir en genética, instalaciones, digitalización y personal, si los campos sostienen pérdidas a causa de enfermedades como la brucelosis, la tuberculosis o las distintas parasitosis que afectan a los animales en su ciclo productivo? Ninguno.
Quienes lo entienden e implementan, logran buenos resultados.
¿Y los que no?
Empiezan a pagar con rendimiento su falta de acción. Ya pasó en la lechería. ¿Se agranda la brecha tecnológica (y de resultados) también en la ganadería de cría?

Ejemplos a la vista

@intamarcosjuarez Alambrados y el buen manejo del rodeo van de la mano.

Esta nueva edición de MOTIVAR es sin duda una muestra de lo que venimos describiendo.
Con artículos que proponen actualizaciones concretas sobre acciones sanitarias, casos de éxito y la puesta en escena de un cúmulo de tendencias que redundan en un mismo concepto: trabajar bien, en equipo, con asesoramiento y tecnología, funciona.
Dejamos todo de nosotros. Viajamos, hablamos, investigamos, proyectamos y nos preparamos para lo que viene.
Con nuevas incorporaciones en nuestro equipo de Redacción, buscaremos seguir motivando a las y los veterinarios para que no claudiquen en sus intentos por llevar tecnología al campo y por defender cuestiones básicas, pero absolutamente necesarias para la producción.
Estamos próximos a cumplir (y festejar) nuestros primeros 20 años de vida.
Nos sobran proyectos y tenemos por delante desafíos claros y concretos.
El objetivo es sin dudas seguir aportando valor al sector, difundiendo las últimas novedades y tecnologías que arriban al mercado, pero siendo conscientes y destacando siempre la relevancia de la sanidad y los profesionales veterinarios en la posibilidad de hacer realidad la expectativa que hay sobre nuestro país como jugador destacado en el campo de la producción de proteína animal.

Fotografías del archivo histórico de la UNLP.

Desde la primera camada de egresados con diplomas en 1888, la Argentina albergó y potenció a los pioneros que trazaron la historia de cada veterinario en América Latina.

Dentro del esquema productivo que sostiene la economía de la Argentina, las mujeres y hombres dedicados al estudio de la medicina veterinaria han tenido –a lo largo de los últimos 139 años– un rol protagónico en la tarea de impulsar la producción de grandes animales de los establecimientos, los tambos, las granjas. Así, de la revisión cronológica de la historia de los veterinarios, fundamentalmente en sus registros iniciales, se desprenden un sinfín de relatos de héroes anónimos con logros audaces; textos, cartas, registros gubernamentales antiguos; archivos de los dos últimos siglos que configuran actualmente una crónica clara sobre la tenacidad intelectual de aquellos veterinarios pioneros; en sus trayectos personales quedó cristalizado, sin más, el destino de uno de los principales países productores de carne animal. 

1.

De arte a ciencia: el veterinario argentino, en el campo durante sus comienzos

Fotografías del archivo histórico de la UNLP.

La Escuela de Veterinaria de la provincia de Buenos Aires fue la primera institución educativa para profesionales del sector en Sudamérica, y con el tiempo se transformaría en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Hacia finales del siglo XIX, el perfeccionamiento de los métodos para tratar y conservar la carne –con proyecciones de exportación– transformó en una necesidad evidente la contratación de veterinarios, pues se dispararon los índices económicos de un sistema de producción ganadera regulado sanitariamente, hasta entonces, nada más que por los conocimientos de los baqueanos, y por sólo dos especialistas en tratamientos para animales, que habían llegado poco tiempo antes desde Europa. En este contexto, una sucesiva cadena de iniciativas estatales concluyó con la constitución formal del Instituto Agrícola, conformado por la Casa de Monta, la Escuela de Veterinaria; y también la Escuela Práctica de Agricultura, funcionando ésta última como un internado donde llegaban jóvenes huérfanos de buen comportamiento, que manifestaban su voluntad de tomar cursos específicos con la intención de trabajar luego en los sembradíos del campo.

Entonces, la primera escuela de veterinaria funcionaba muy lejos de los puertos y de los centros urbanos, e integrada con un orfanato para adolescentes pobres, que convivieron contemporáneamente –según los relatos históricos– con los herederos de los estancieros que integraron buena parte de las primeras camadas de medicina veterinaria; el edificio estaba emplazado en una zona conocida en aquel tiempo como Santa Catalina, que aún en la actualidad es una reserva ecológica, enmarcada por los extensos caseríos bonaerenses del partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires; y que en los días del pasado no era más que un interminable bosque en medio de la nada, donde los estudiantes debían pasar cerca de cinco años antes de obtener su título.

Fotografías del archivo histórico de la UNLP.

El 6 de agosto de 1883, comenzó su ciclo lectivo la primera camada de 16 estudiantes de la Escuela de Veterinaria, provenientes en su mayoría de familias de clase alta; buscaban allí el diploma que, entonces, acreditaba “capacidad para ejercer el Arte Veterinario”; empezaron sus estudios en un país, y los terminaron en otro totalmente distinto: de arte a ciencia. El 23 de julio de 1888, el mendocino Custodio Ángel Martínez, el porteño José María Leonardo Agote y el catamarqueño Calixto Ferreyra recibieron un diploma que señalaba a cada uno de ellos con el título de “Competente en la Ciencia Veterinaria”. Los profesores que dieron vida a esa institución vinieron todos desde Bélgica y Francia; fueron el ingeniero civil Camilo Gillet, los ingenieros agrónomos Gustavo André y Julio Frommel; y los veterinarios Carlos Lambert, Carlos Tombeur y Desiderio Bernier. Todos ellos, respaldados por el abogado y funcionario público Mariano Demaría, crearon y sostuvieron en la primera Escuela de Veterinaria, además, el Instituto de Vacuna Animal contra la Viruela, también el primero de América, que envió miles de dosis hacia Uruguay, Brasil y Paraguay. 

 

2.

Mujeres veterinarias, pioneras en la Universidad de Buenos Aires (UBA)

Amalia Pesce rindió su último exámen en la FCV en 1936 y se transformó así en la primera mujer en completar el plan de estudios de la institución. Este fue el comienzo de su historia profesional, signada –tal como recopiló oficialmente la UBA en diferentes informes– por constantes colaboraciones con la investigación científica: “Se destacó por sus aportes en microbiología; trabajó en la Sección Patología Animal del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, donde creó el primer laboratorio de anaerobios. Luego, becada por el gobierno francés, se perfeccionó en el Instituto Pasteur de París. Regresó al país, y se dedicó al estudio de los sueros y vacunas”. 

Según se reconstruyó en el libro oficial “Cien años de enseñanza” –cronología de los hitos de la Facultad desde su fundación– Pesce no fue bien recibida en el comienzo de sus años de estudiante, justamente por ser la primera mujer en atreverse en esta especialidad de la UBA. Enfrentó adversidades, inclusive hasta en el día de su último exámen, se indicó en el libro citado.  “A fuerza de simpatía y de las virtudes que adornaban su personalidad, la joven emprendedora fue ganándose la amistad de los compañeros y el reconocimiento de los profesores”, detalla la publicación oficial de la historia de la FCV. Justamente, en esta misma obra, se indica que, cuando Amalia Pesce rindió su última prueba, una visible cantidad de personas reunidas esperaron junto a ella la calificación final. De hecho, se retoma en los relatos una suerte de mito de la Facultad: tal como ha quedado instalado en el imaginario, cuenta la historia que un profesor se negaba a tomarle el exámen final a Amalia, porque no quería ser él quien aprobara el egreso de la primera mujer con título de veterinaria.

Fue allí que un anónimo y joven asistente de Cátedra –siempre según el relato popular transcrito en el libro– logró engañar a este profesor, convenciéndolo de que la joven Amalia aún tenía otras materias pendientes, insistiendo en que no se recibiría aún; para que el docente cediera, se presentara en la mesa, y le permitiera a la chica rinda su última prueba. Recientemente, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, la UBA destacó en un comunicado oficial la historia de sus primeras egresadas para subrayar que fueron ellas quienes dieron comienzo –desde su propia experiencia de vida– al compromiso institucional “en la lucha contra toda forma de violencia y discriminación por razones de género”. Fueron María Teresa Pansecchi, Antonia María González, Carmen Esther Núñez, Rafaela Matilde Dolcetti y Estela Susana Menchaca las encargadas de continuar, en aquellos años, con el legado de Amalia Pesce. 

3.

Veterinario argentino: la literatura de Juan Manuel de Rosas y de José Hernández  

Entre la Revolución de Mayo, en 1810, y la primera etapa de industrialización del mercado de la carne, hacia finales de ese mismo siglo, en los campos aborígenes y salvajes de la Argentina proliferaron sin control las tropas de ganado cimarrón, en conjunto con las cruzas de los primeros estancieros que apostaban por sistemas precarios de reproducción. En rigor, hasta ese momento, la mayoría de los textos provenían de Europa, donde el proceso fundacional de institutos de educación para veterinarios había comenzado con anterioridad. Y fue justamente en este período donde se registran, por un lado, las primeras publicaciones técnicas-literarias que versaban específicamente sobre la sanidad animal contextualizada en la actividad ganadera. Por eso, las primeras camadas de egresados –fundamentalmente de La Plata– tuvieron el privilegio de entrar en contacto con libros históricos, primeros registros escritos en español de la producción sistemática de animales en la Argentina.

Entre estas obras se destacaron “Instrucciones a los mayordomos de estancias” (Juan Manuel de Rosas, 1819), “Instrucción del estanciero” (José Hernández, 1884), “Tratado sobre el ganado vacuno” (D. P. Ponsati, 1862). Y, a pesar de los avances que hubo en estos 139 años de la historia veterinaria de la Argentina, un enunciado que José Hernández –autor del “Martín Fierro”– plasmó en su libro sobre ganadería, pareciera conservar cierta vigencia escondida entre palabras: “En nuestro país se escribe muy poco sobre industria rural. Todos cuantos se dedican al cultivo de la inteligencia y al comercio de las letras, dan a sus fuerzas direcciones extrañas a la industria nacional, y recorren el vasto campo de la literatura, cultivándola en la forma galana de la poesía, en las originales invenciones del romance, en los ardientes arrebatos de la prosa política, en las delicadas investigaciones históricas, en las disertaciones doctrinarias del derecho, o persiguiendo otros variados propósitos, de muy elevado interés público, pero ajenos á las exigencias industriales y a la naturaleza de nuestra riqueza fundamental”. 

En la Argentina, la historia de los veterinarios ha quedado por siempre definida a partir del temple de sus protagonistas, mujeres y hombres, audaces, intrépidos, que lograron abrirse camino; en un principio, contra los campos salvajes, contra la falta de herramientas. Fue un camino de descubrimientos que los unió cercanamente con productores, e incluso con los principales escritores y actores sociales de su época, como Rosas o José Hernández, tal como la propia literatura publicada en épocas de antaño lo corrobora. Y, luego, frente al correr del tiempo, el avance de la industrialización, los desafíos cambiaron, pero –en concreto– persistió la voluntad de superarse individualmente para contribuir, desde el propio cambio inicial, con una sociedad sana, mejor. ¡Por todo eso, y por muchos logros más que esperan en el futuro: feliz día para las veterinarias y veterinarios argentinos!

*Nota del redactor acerca de las fuentes consultadas: para la generación del contenido específico integrado en esta crónica periodística, fueron leídos y analizados los registros públicos de información histórica de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), institución que posee el crédito de propiedad sobre las fotografías que acompañan el artículo; también se consultó información pública y oficial publicada por la Universidad de Buenos Aires, concretamente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, además del material bibliográfico citado específicamente en el cuerpo del texto con referencias de nombres de autores y fechas de publicación. 

Se relevó información de un total de 209.309 vacas pertenecientes a 625 rodeos. El porcentaje de preñez promedio para el ciclo 2022 fue de 88,4%.

El INTA Cuenca del Salado viene realizando desde 2004 un Monitoreo de Eficiencia Reproductiva en rodeos pertenecientes a productores ganaderos privados, de Grupos Cambio Rural y CREA, con la intención de medir los índices reproductivos del área y el nivel de reservas que tienen los vientres mediante la observación de la condición corporal en períodos críticos como son tacto-destete, inicio de la parición y fin del servicio.

Este informe tiene el objetivo de dar a conocer los resultados de preñez de este ciclo. Los índices descritos en este informe pertenecen a campos de 26 partidos y los datos se obtienen en forma directa por parte de técnicos de INTA y a través de informes de veterinarios privados que colaboraron para tal fin. Participaron del mismo 32 veterinarios.

Informe de Preñez 2022

Se relevó información de un total de 209.309 vacas pertenecientes a 625 rodeos. El porcentaje de preñez promedio para el ciclo 2022 ascendió a 88,4%. El índice de preñez fue superior al de los últimos dos años, a pesar de que durante la segunda mitad del servicio toda la región sufrió una importante sequía.

Participaron en la realización del relevamiento los MV. Graciela Aizaga, Leonardo Cabello, Dardo Petersen y Ricardo Tidona (Magdalena); Miguel Armendáriz, Facundo Cambas, Lía Cuence, Onar de Otazúa, Sergio Greco, Martín Gárriz, Francisco Otondo, (Chascomús); Mazzoleni, Adrián de Berti (Lezama); Patricio Sanchez Viamonte (Pila); Abraham, Sebastián Rollie y Santiago Uranga (Castelli), Adrián Cannevaro (Dolores); Maximiliano Besada, Cesar Diaz, Juan Manuel Escapil y Jorge Gatti (Gral. Belgrano); Sebastián Atela y Emilio Bulaich (Rauch); Ruben Livio y Luis Monti (Tapalqué); Andrés Badíe, Juan Derdoy y Juan Mujica (Ayacucho); Ariel Tiberio (Madariaga); Federico Fernandez, Marcos Bruschi (Tandil).

Con el objetivo de mitigar el impacto de un virus que afecta severamente a los productores de carne y de leche, la compañía Bioinnovo (INTA-Vetanco) convocó a especialistas que desarrollarán una serie de talleres formativos.

El próximo 8 de agosto se pondrá en marcha el 2° Congreso Internacional sobre el Virus de la Diarrea Viral Bovina (VDVB), agente causal de significativas pérdidas económicas en las producciones ganaderas de carne y de leche. Esencialmente, afecta los sistemas reproductivos, inmunológicos, respiratorios y digestivos de los animales infectados; entre sus principales consecuencias, tienen especial relevancia los abortos.

Con el objetivo de “difundir conocimientos sobre el virus, sobre el impacto que genera, y sobre las medidas de control para mitigar sus efectos”, la empresa Bioinnovo –conformada con una estructura público-privada entre el laboratorio Vetanco y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)– organizó una serie de talleres formativos y conferencias de prestigiosos especialistas, según se informó en un comunicado oficial.

El programa del Congreso

Además, detallaron que el ciclo de disertaciones –que se realizará en modalidad virtual– fue preparado específicamente para veterinarios de campo, que trabajan vinculados con la reproducción animal. Por este motivo, la compañía convocó a profesionales locales e internacionales: el MV Gabriel Bo, referente de IRAC, disertará en el panel “Impacto de la diarrea viral bovina en la reproducción”; a su vez, el MV Emanuel Gumina expondrá en la conferencia titulada “Evaluación de la respuesta inmune celular inducida por VEDEVAX Block”; mientras que Robert Fulton, profesor de la Universidad Estatal de Oklahoma, de los Estados Unidos, estará al frente del ciclo “DVB en general, y su implicancia respiratoria”; por último, Christopher Chase, profesor de la Universidad Estatal de Dakota del Sur, también de los EEUU, expondrá en el encuentro “Cuadros de inmunosupresión causados por DVB”.

La inscripción al 2° Congreso Internacional de VDVB es libre, gratuita, y requiere del envío previo de un formulario que se encuentra publicado en https://congresointernacionaldvb.gr8.com/. Además, cabe destacar que en simultáneo con las conferencias, pero en el interior del país, los investigadores del INTA desarrollarán cinco talleres formativos sobre “técnicas diagnósticas y medidas de manejo” para enfrentar el VDVB; estas capacitaciones están pactadas puntualmente en las localidades de Balcarce, provincia de Buenos Aires; Cerrillos, provincia de Salta; Mercedes, provincia de Corrientes; Rafaela, provincia de Santa Fe; y también en la ciudad capital de Córdoba.

Gran cantidad de productos veterinarios, comercializados de manera ilegal cercanos al hipódromo de La Plata, fueron decomisados por organismos del Estado nacional y el CVPBA.

Buenos Aires – En un operativo conjunto y simultáneo de organismos del Estado nacional y el Colegio Profesional de Médicos Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) se decomisó gran cantidad de productos veterinarios que se vendían de manera ilegal en dos establecimientos cercanos al hipódromo de la ciudad de La Plata.

Las acciones conjuntas y simultáneas fueron realizadas por agentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) junto con las tres dependencias de la AFIP (DGIAduana y Dirección de los Recursos de la Seguridad Social), inspectores del Colegio Profesional de Médicos Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires y la colaboración de Gendarmería Nacional.

La gran mayoría de los productos decomisados – destinados a equinos (caballos de carrera) – no contaban con la aprobación, ni inscripción en el Senasa, organismo nacional registrante con competencia en la materia y otra gran cantidad de inyectables tenía fecha de vencimiento en 2013 y 2015.

Algunos de los productos de uso veterinario decomisados estaban compuestos por sustancias prohibidas en el país que no solo afectan la salud de los animales a los que se les suministra, sino también a las personas que los manipulan.

Asimismo, se incautaron productos veterinarios de origen extranjero, cuyo ingreso al país no cuenta con la documentación y autorización correspondiente por parte de la Aduana, quien tomó la debida intervención ante la presunción de “fraude marcario”.

Descomisan productos veterinarios

En estas acciones, se constataron diversas infracciones a las normativas sobre la venta y comercialización de medicamentos veterinarios, con la gravedad que implica la falta de registro y descripción de las sustancias que componen los productos que se aplican en los animales a los que se destina su uso, como lo establece la normativa vigente.

Por su parte, la Dirección General Impositiva de la AFIP realizó inspecciones en los citados establecimientos en el marco de sus competencias, de la misma manera que los agentes de la Dirección de los Recursos de la Seguridad Social tomaron la debida intervención en lo que refiere al personal que trabaja en ellos.

Vale destacar que las tareas de control se enmarcan en los operativos de rutina que realiza el Senasa destinados a evitar la comercialización de productos no autorizados y que son llevados adelante a través del trabajo coordinado entre las direcciones de Asuntos Jurídicos y de Productos Veterinarios, la Unidad de Control de Gestión Técnico-Operativa y el Programa de Fiscalización y Monitoreo en Medios Digitales del organismo sanitario estatal.

“La comercialización de productos veterinarios sin la debida aprobación del Senasa no solo puede afectar la sanidad y bienestar de los animales sino también directa o indirectamente la salud de la población”, explicó Federico Luna, director de Productos Veterinarios del Senasa.

El profesional agregó: “Desde el Senasa venimos potenciando el trabajo conjunto y colaborativo de las distintas entidades del Estado Nacional para poder fiscalizar la venta ilegal de productos veterinarios en resguardo de la salud humana».

Inspecciones

En los últimos meses se realizaron operativos en el Hipódromo de Santiago del Estero donde se inspeccionó un stand de venta al público con productos veterinarios no aprobados para su uso y comercialización, los que fueron decomisados y enviados para su análisis.

Asimismo, también se incautaron productos no autorizados para animales en dos forrajerías de Chaco, gracias a las denuncias que hizo el Consejo Veterinario de la provincia.

En estas acciones, se constataron diversas infracciones a las normativas sobre expendio de medicamentos para animales e inexistencia de documentación de inscripción como expendedor y/o distribuidor.

Cabe recordar que la venta ilegal de zooterápicos constituye un grave delito y que las auditorías en terreno forman parte de tareas que se planifican en forma conjunta entre el Senasa, las entidades colegiadas de la profesión veterinaria y las autoridades provinciales.

En el marco de estos procedimientos, los agentes del Senasa actuaron en cumplimiento con el artículo 5° del Decreto N° 583/1967, ya que todos los productos de uso animal destinados al diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades deben encontrarse inscriptos en el Registro Nacional de Productos Veterinarios del Organismo.

Fuente: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca

Su aplicación es inyectable y la dosis puede variar según la indicación del médico veterinario

“Se trata de un medicamento inyectable que nace de la combinación de Espiramicina y Estreptomicina”, informaron desde MSD Salud Animal. Además, se detalló que “resulta efectivo contra enfermedades como la mastitis, neumoenteritis, diarreas, metritis, queratoconjuntivitis, pietín”.

La creciente demanda de alimentos derivados de los animales en la sociedad hace necesario seguir apostando por la innovación para mejorar la salud, defender el bienestar y aumentar la producción.

En este sentido, MSD Salud Animal lanza Suanovil un antibiótico de amplio espectro para el sector ganadero. Se trata de un nuevo medicamento inyectable que nace de la combinación de dos antibióticos, la espiramicina y la estreptomicina, cuya acción es efectiva contra la actividad bacteriana y microorganismos.

Solución para enfermedades

Dicho producto es compatible tanto para vacas, terneros y toros; y se puede aplicar en cualquier etapa productiva. Su aplicación es inyectable y la dosis puede variar según la indicación del médico veterinario. Este nuevo medicamento es efectivo contra enfermedades como la mastitis, neumoenteritis, diarreas, metritis, queratoconjuntivitis, pietín, entre otras.

“Las características que tienen la espiramicina y la estreptomicina, las proporciones de las mismas que componen la fórmula y cómo se distribuye el medicamento por el organismo, hacen que se puedan atacar todas las afecciones específicas e inespecíficas que sean sensibles a ellas”, explicó Guillermo Gargantini, gerente Técnico y Marketing Ganadería de MSD Salud Animal Región Sur.

“Apuntamos a que Suanovil sea una solución para enfermedades que puedan aparecer en todas las etapas productivas. Desde MSD Salud Animal seguimos apostando a la creación de soluciones innovadoras para el cuidado de la salud animal como la humana, generando producciones más eficaces y rentables”, concluyó.

 

La cámara fue fundada en 1946 y desde entonces representa a empresas elaboradoras, comercializadoras e importadoras de productos biológicos y farmacéuticos para el uso veterinario

 

Juan Carlos Aba seguirá al frente de la Cámara que representa empresas elaboradoras, comercializadoras e importadoras de productos biológicos y farmacéuticos para el uso veterinario.

La Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove) informó que ha renovado durante la Asamblea General Anual– su nueva Comisión Directiva para el período 2022-2023, que será presidida por el MV. Juan Carlos Aba, según señalaron a MOTIVAR

A su vez, Sean Scally continuará como vicepresidente, mientras que Jorge Winokur y Juan Roo ejercerán las funciones de secretario y tesorero, respectivamente. 

Por otro lado, Héctor Esborraz será secretario de actas. La lista de vocales titulares quedó integrada por Guillermo De Lorenzo, Juan Pablo Zingoni, Alan Wauters y Hernán López Cepero; los vocales suplentes, en tanto, serán Tiago Arantes y  Martín Mascarenhas.

La Cámara fue fundada en 1946 y desde entonces representa a empresas elaboradoras, comercializadoras e importadoras de productos biológicos y farmacéuticos para el uso veterinario. Tal como se detalló oficialmente, la institución “colabora con el productor agropecuario y el profesional veterinario en busca de la sanidad, la productividad, el bienestar animal” con el objetivo de “incrementar la eficiencia e impulsar el crecimiento del sector”. 

En esta importante tarea, los socios de Caprove son la Asociación de Cooperativas Argentinas, Bedson, Biochemiq, Biogénesis-Bagó, Boehringer Ingelheim, Brouwer, Calier, Centro Diagnóstico Veterinario, CEVA, Cevasa, Chinfield, El Gigante, Elanco, Faeve, Laboratorio Azul Diagnóstico, Lab. Burnet, Lab. Imvi, Laboratorios König S.A, Labyes, MSD Salud Animal, Over, Phibro Animal Health Corporation, Tecnofarm, Vetanco, Weizur y Zoetis. 

De esta forma, la Comisión Directiva para el período 2022-2023 quedó constituida con la siguiente estructura:

Presidente

Dr. Juan Carlos Aba

Vicepresidente

Ing. Juan Patricio Scally

Secretario

Ing. Jorge Winokur

Tesorero

Dr. Juan Roo

Secretario de actas

Dr. Héctor O. Esborraz

Vocales Titulares

Dr. Guillermo De Lorenzo

Dr. Juan Pablo Zingoni

Dr. Alan Wauters

Lic. Hernán López Cepero

Vocales Suplentes

Dr. Tiago Arantes

Dr. Martín Mascarenhas

@grupochiavassa La tecnología, clave para prevenir problemas.

¿Qué sentido tiene invertir en genética, instalaciones y digitalización, si los campos sostienen pérdidas a causa de enfermedades como la brucelosis, la tuberculosis o las distintas parasitosis que afectan a los animales en su ciclo productivo?

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

En Argentina buena parte de los establecimientos ganaderos no recibe asesoramiento profesional de ningún tipo.
En ese marco, incluso son relativamente pocos los campos que programan más de 1 o 2 visitas anuales por parte de veterinarios de la actividad privada.
Como si fuera poco, las cifras sostienen que solo se aplican vacunas reproductivas sobre el 35% de los vientres que regularmente deberían recibir sus dosis.
Lo mismo ocurre con otros biológicos, a lo que se suma una cuenta pendiente en materia del mejor uso de los antibióticos y una mirada estratégica desde el diagnóstico certero de los problemas que generalmente afectan a la producción.
Esto claramente tiene sus consecuencias.
Que en los últimos 50 años no se haya podido superar el techo de un 65% de destete de terneros promedio a nivel nacional quiere decir que, además de aquellos casos por nosotros conocidos, en los cuales los rendimientos superan ampliamente esto, existen otros que se ubican en tasas inferiores al 40%.
De eso se tratan los promedios.
¿Descubrimos algo con esa afirmación?
Claro que no.
Pero la traemos a cuenta porque muchas veces la realidad se pierde de vista y nos centramos únicamente en la expectativa.
¿Qué resultaría más práctico?
¿Buscar incrementar los indicadores ganaderos nacionales ofreciéndoles más tecnologías a los que ya la adoptan o haciendo un mayor esfuerzo por alcanzar a aquellos que solo leen notas al respecto?

¿Qué pregunta no?

@veterinariahernandez Revisar a los toros, tan sencillo como efectivo.

Tecnología es un drone capaz de recorrer eficazmente grandes superficies, lo son los collares que “miden la rumia” de los bovinos y lo es también una app que permite administrar y gestionar información.
Son inversiones claras y estratégicas que quienes tengan la vocación y la posibilidad, deben realizar.
El retorno no será inmediato, pero sí seguro.
Funcionan y sirven para mejorar la productividad por medio de un mejor manejo.
Pero además de esto, todas ellas tienen otra cosa en común: son relevantes a la hora de marcar y alertar sobre situaciones básicas que deberían hacerse y no se hacen en el campo… en la manga.
En nuestro país muchos productores emplean la técnica de IATF logrando muy buenos resultados.
Pero la mayoría no la usa y continúa nutriendo sus servicios -y su futuro como campo de cría- en base a la monta natural.
Y es en este punto donde la falta de tecnologías tan básicas como las vacunas para prevenir enfermedades reproductivas o las revisaciones sanitarias a los toros previo a “mandarlos a la cancha” no se aplican.
No es una opinión.
Es la dura realidad.
Claro que desde este medio y los distintos ámbitos en los cuales participamos, esto parece una obviedad.
Pero nuestro círculo de contactos no es la totalidad del país.
Por eso es indispensable promover la adopción de tecnologías (de procesos e insumos) que pueden parecer básicas y poco marketineras, como primera medida en los casos en los cuales el potencial de crecimiento está a la vista.
Los productos veterinarios son también tecnología. Sin veterinario de por medio, no hay bienestar animal posible. Y sin vacunas para prevenir enfermedades y fármacos para curarlas, tampoco.
Por eso es clave redoblar los esfuerzos para seguir comunicando la importancia de la adopción de tecnologías básicas y que no se usan. Esto no va en desmedro, ni pretende “hablar mal” de las innovaciones que día a día se hacen presente en el sector en formato de robots, tablet o realidad aumentada. Para nada.
De hecho, debería aprovecharse el cada vez mayor interés por estos temas para insistir en lo básico. El buen manejo de la hacienda es un pilar estratégico de la producción ganadera. Con drone o sin drone lo será. Pero no sin la presencia de alambrados o una buena planificación de su oferta forrajera.
Primero lo básico: aquello que, aun siendo indispensable, se nos pasa por alto en el día a día y que las nuevas tecnologías nos ayudan a detectar en tiempo y forma.
¿Qué sentido tiene invertir en genética, instalaciones, digitalización y personal, si los campos sostienen pérdidas a causa de enfermedades como la brucelosis, la tuberculosis o las distintas parasitosis que afectan a los animales en su ciclo productivo? Ninguno.
Quienes lo entienden e implementan, logran buenos resultados.
¿Y los que no?
Empiezan a pagar con rendimiento su falta de acción. Ya pasó en la lechería. ¿Se agranda la brecha tecnológica (y de resultados) también en la ganadería de cría?

Ejemplos a la vista

@intamarcosjuarez Alambrados y el buen manejo del rodeo van de la mano.

Esta nueva edición de MOTIVAR es sin duda una muestra de lo que venimos describiendo.
Con artículos que proponen actualizaciones concretas sobre acciones sanitarias, casos de éxito y la puesta en escena de un cúmulo de tendencias que redundan en un mismo concepto: trabajar bien, en equipo, con asesoramiento y tecnología, funciona.
Dejamos todo de nosotros. Viajamos, hablamos, investigamos, proyectamos y nos preparamos para lo que viene.
Con nuevas incorporaciones en nuestro equipo de Redacción, buscaremos seguir motivando a las y los veterinarios para que no claudiquen en sus intentos por llevar tecnología al campo y por defender cuestiones básicas, pero absolutamente necesarias para la producción.
Estamos próximos a cumplir (y festejar) nuestros primeros 20 años de vida.
Nos sobran proyectos y tenemos por delante desafíos claros y concretos.
El objetivo es sin dudas seguir aportando valor al sector, difundiendo las últimas novedades y tecnologías que arriban al mercado, pero siendo conscientes y destacando siempre la relevancia de la sanidad y los profesionales veterinarios en la posibilidad de hacer realidad la expectativa que hay sobre nuestro país como jugador destacado en el campo de la producción de proteína animal.

Atentos. Es clave identificar los animales subfértiles en el momento justo

Compartimos a continuación, la nota de opinión de Fernando Grippaldi.

Fernando Grippaldi
@patacongrippaldi
patacon1966@gmail.com

Es importante recalcar la diferencia que existe entre el tambero o el invernador y el criador, ya que, para este último, todo su ingreso proviene de los terneros nacidos, donde la fertilidad es el carácter más importante sobre el que se debe hacer selección.
Económicamente, en el caso de la res, el mérito reproductivo es 5 veces más importante que el crecimiento y 10 veces más importante que la calidad del producto, ya que la fertilidad del macho es mucho más importante que la de la hembra.
En los planteos de cría bovina, donde se utilizan muchos toros en servicio, se torna difícil identificar los padres subfértiles.
Podemos medir circunferencia escrotal, podemos ver y evaluar calidad seminal, cosas que no descarto y de gran importancia, pero… el toro debe: comer, oler, ver y caminar bien.
Haciendo hincapié en una frase de Tom Lasater (creador de la raza Beefmaster):
“La calidad de la res, no se ve en el pelo. Se ve en el gancho”.
“Una vez cuereado, poco importa de qué color era el animal”.
Otra premisa para considerar es la raza. ¡No existe LA raza!
La mejor raza es, la pura o sintética, que mejor se adapte a la zona en donde se desarrolla cada sistema productivo. Cuando escuchamos “Tal raza me anda bien”, veamos dónde está, en qué condiciones de clima, suelos y pasturas se desarrolla su sistema de producción.
A veces, alambre de por medio, hay razas que se superan una a la otra.
¿Será tan así?
Una vez que ya elegimos con qué raza vamos a trabajar, veamos los parámetros para tener en cuenta:

Desarrollo de la pubertad

Con la intención de disminuir el intervalo generacional (IG), es que se ha ejercido presión en mejorar caracteres de crecimiento en la selección y el uso de toros jóvenes. Sin embargo, la variabilidad en la performance reproductiva, al inicio de la pubertad dentro del rodeo y entre rodeos, ha sido muy significativa. Allí, el comportamiento inadecuado en la monta y la habilidad copulatoria, se destacan como factores de estas diferencias; pero hay que tener muy en cuenta un tercer factor importante: la calidad seminal.
Tenemos que destacar que la pubertad se logra, aproximadamente, a los 8 meses de edad, cuando existe un desarrollo testicular en el que los túbulos seminíferos ocupan el 81% del parénquima; pero, arbitrariamente, se establece como inicio de la pubertad cuando el eyaculado contiene al menos 50 millones de espermatozoides por mililitro de semen, con un 10% o más de motilidad progresiva (de avance). Desde que se inicia la pubertad hasta que los testículos tienen su funcionalidad completa y calidad de semen con valores normales de adulto, transcurren de 3 a 4 meses.
Dentro de las distintas razas, algunos toros madurarán hasta 4 meses más tarde con respecto a aquellos de maduración temprana.
Un toro de 15 meses tiene más probabilidades de reunir todas las condiciones en cuanto a calidad seminal y desarrollo testicular.
Tanto la concentración espermática como la motilidad progresiva y la morfología normal de los espermatozoides son factores que hacen a la calidad y aumentan, al menos, hasta 4 meses después de inicio de la pubertad.

Efecto de la nutrición en el inicio de la pubertad

El nivel nutricional de los terneros machos tiene gran influencia sobre la edad en que se inicie la pubertad, teniendo en cuenta que, si la alimentación es balanceada y correcta, se logra una maduración en menor plazo. Esto implica que más y mejores espermatozoides estarán disponibles cuando el torito entre a servicio por primera vez.
Según varios estudios realizados, la edad más crítica en que la influencia de la nutrición es importante para el desarrollo sexual de un ternero macho, oscila entre los 3 y los 5 meses de edad.
Además, existen otros factores ambientales que interfieren en la salud y que pueden ocasionar un retraso en la pubertad y un menor desarrollo testicular.
Diferentes niveles de nutrición, después del destete, pueden afectar el grado de crecimiento testicular, pero no se conoce si afecta la edad de inicio de la pubertad. Pero sí, niveles muy altos de energía, desde el destete y por períodos prolongados, van en detrimento con la calidad seminal. Por ello, es importante balancear la dieta teniendo en cuenta los niveles de energía y proteína.

Efecto de la raza sobre el comienzo de la pubertad

En general, las razas con ganancia de peso rápido y mayor tamaño corporal, alcanzan la pubertad a un peso mayor con respecto a las razas con menores ganancias y menor tamaño adulto.
Las diferencias más notorias entre razas se dan entre aquellas que, históricamente, fueron seleccionadas por producción de leche, alcanzando la pubertad más temprano en comparación con aquellas no seleccionadas por tal carácter.
Las razas de doble músculo llegan a la pubertad más retrasadas y alcanzan mayor tamaño testicular.

Selección de toros al destete

El primer momento para la selección de futuros padres, es cuando tienen entre 7 y 10 meses de edad, si bien se sabe que solo unos pocos terneros muestran claramente atributos de conformación o desarrollos anormales. A esta edad, el criterio más importante de selección es el desarrollo testicular.
Los machos de un año, con testículos pequeños, no mejoran con el tiempo. Por ello, aquellos que se vean con poca probabilidad de alcanzar la circunferencia escrotal (CE) mínima deseada al año, deberán ser descartados. Los toritos, al destete, deben tener por lo menos 23-26 centímetros de CE (según raza) y al año, llegar a tener al menos unos 30 centímetros.
Importante: si un ternero de 200 días tiene una CE menor a 23 centímetros, deberá ser rechazado, sin dejar de considerar otros factores.

Selección al año

La otra etapa de la vida del ternero macho en la que se debe hacer selección es al año (entre los 12 y 16 meses), ya que es cuando se ha completado la pubertad.
También a esta edad, es cuando las anomalías estructurales y de conformación (aplomos) son visibles, permitiendo una selección avalada por múltiples factores.

Lo abordado aquí por el MV. Fernando Grippaldi está a disposición a través de charlas presenciales o virtuales, destinadas a productores, técnicos y operarios.

Orgulloso. “Este reconocimiento me impulsa a seguir trabajando”.

Mano a mano exclusivo con el MV Gabriel Bó, reciente ganador del premio Simmet 2020+2, máximo galardón en el campo de la reproducción animal. ¿Por qué lo distinguieron? ¿Cómo ve el futuro de la IATF?

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Días después de volver al país tras su viaje por Europa, donde recibiera el premio Simmet 2020+2 en el Congreso Mundial de Reproducción Animal (ICAR) realizado en Bologna, Italia, el MV. argentino Gabriel Bó dialogó con MOTIVAR para contar sus sensaciones tras convertirse en el primer latinoamericano en alcanzar el máximo galardón en reproducción animal, patrocinado por la empresa líder en inseminación artificial, Minitube.
“Es un premio a la trayectoria y al impacto que han tenido las distintas investigaciones realizadas en el campo de la biotecnología”, nos explicaba el profesional que también se desempeña en el IRAC, reconocido por sus aportes como pionero en el desarrollo de protocolos prácticos para IATF, súper ovulación y transferencia de embriones en el sector bovino.

MOTIVAR: ¿Cuáles son esos aportes por los cuales te reconocieron?

Gabriel Bó: Todo deriva de mi tesis doctoral, en la que se describió por primera vez el efecto de combinar estradiol y progesterona para sincronizar el desarrollo folicular en los bovinos. Cuando reportamos esto fue revolucionario; buscábamos lograr un tratamiento efectivo de superovulación. Ni pensábamos que iba a transformarse en una herramienta estratégica para la posterior expansión que tuvo la técnica de IATF en América Latina.
Por aquellos años, muchos veterinarios nos decían que nunca se iba a poder inseminar una vaca a tiempo fijo. Finalmente, demostramos que sí era posible.

¿En qué porcentaje influyó tu trabajo para que exista la IATF?

Fue el desarrollo inicial para todas las IATF que se hacen hoy en América Latina, al menos en aquellos países donde utilizan la combinación de estradiol y progesterona.

¿Y qué rol tuvo la industria veterinaria argentina en ese recorrido?

Fue clave. Uno de los grandes impulsores de todo esto fue Ignacio Videla Dorna del laboratorio Syntex, también Néstor Massara y otros tantos que se sumaron a los desafíos de la época.
De la misma manera lo hizo el por aquel entonces dueño del establecimiento el Mangrullo, en Santiago del Estero, Guillermo Paz, quien nos permitió realizar múltiples investigaciones.
Allí desarrollamos muchos de los protocolos que se usan tanto en IATF como en receptoras de embriones.
Cambiamos el paradigma.
Sin embargo, la herramienta fundamental que permitió todo este avance tecnológico fue indudablemente la ecografía: revolucionó la manera de ver la reproducción.
En mi caso, considero haber estado en el momento ideal y en lugar indicado.
El primero que empezó a publicar trabajos con ecografía en Estados Unidos fue Roger Pearson y justo cuando me voy a estudiar a Canadá en 1988, la Universidad de Saskatchewan lo contrata como profesor. Fue él quien me enseñó la técnica. Luego claro que fueron claves en el desarrollo del tema (y de mi formación), la vinculación con profesionales como Greg Adams y obviamente Reuben Mapletoft, quien no solo es mi mentor, sino que con el tiempo se fue convirtiendo en alguien a quien considero parte de mi familia.

¿Por qué le atribuís tanta relevancia a la ecografía?

“En la medida que exista una buena conexión entre la industria farmacéutica, los investigadores y los veterinarios, vamos a desarrollar protocolos con GnRH sin problema. No será una transición tan difícil como se piensa”.

Hasta ese momento no podíamos ver lo que pasaba en el ovario de las vacas. Podíamos medir las hormonas, pero eso no nos daba el dinamismo de ver con una ecografía lo que estaba pasando con la evolución de los folículos en tiempo real.
Cuando empezamos, podíamos ver folículos de 4 o 5 milímetros, pero hoy se pueden ver más pequeños. Esto es clave para entender la situación y plantear alternativas. Antes estábamos casi que debíamos adivinar qué pasaba con la única herramienta que teníamos: la palpación.
Sin dudas, la reproducción animal fue una antes de fines de los años 80 y otra de allí a esta parte. En mi caso, la tesis la comencé en 1991 y la terminé en 1995 sobre la base de trabajos realizados en 1988 y 1989. Fue en este último año cuando realizamos la primera publicación sobre el efecto del valerato de estradiol sobre los folículos.
La presentación la hicimos en San Diego, Estados Unidos, primer congreso al que asistí. Recuerdo que para poder solventar el gasto del viaje y la estadía tuve que vender una camioneta 504, en plena época de híper inflación en el país. Fue un momento clave.

¿En qué momento te diste cuenta del efecto de tu investigación en la producción a campo?

Eso es más reciente. Al principio no te das cuenta. Hará 15 o 20 años que se hizo mucho más palpable el impacto de estas investigaciones.
El momento donde despegó todo fue en 2002, cuando en Foz de Iguazú, Brasil, presentamos en el Congreso de la Sociedad Internacional los primeros trabajos de transferencia de embriones a tiempo fijo en receptoras.
Esto permitió darle un despegue más masivo a la técnica. Hasta ese entonces, la disponibilidad de receptoras era todo un problema.
En IATF también el crecimiento se ve a partir de esos años, coincidentemente con cuando comenzamos a disponer de mayor casuística y disponibilidad de productos. Las empresas del sector validaron nuestra investigación e invirtieron. Tal es así que, si no tienen, hoy todas quisieran tener un dispositivo con progesterona para introducirse en este segmento de mercado en particular.

También es un hecho que le da aún más prestigio al IRAC…

Claro que sí. El IRAC es único en el mundo en sus características como institución privada volcada a la investigación y capacitación en estos temas.
Es un sueño que compartimos con Humberto Tríbulo (un visionario) y uno de los principales motivos para mi regreso al país. El conocimiento hay que compartirlo y el IRAC es una herramienta indispensable en ese sentido.

Ya estamos participando de charlas sobre protocolos de IATF sin estradioles… ¿Cómo ves la evolución de este tema en el país?

Es un tema que sin dudas nos plantea una nueva oportunidad.
Los protocolos con estradiol en Argentina se desarrollaron por dos cuestiones importantes: su bajo costo (en relación con los que contienen GnRH) y el efecto importante que produce sobre el retorno de la ciclicidad en la vaca en anestro, que es el problema más grave que tenemos en el país.
Hay también mucha tecnología desarrollada para protocolos con GnRH, tanto en vacas de leche, como en carne. Lo que hay que hacer ahora es adaptar estos protocolos a nuestra realidad. Algunos serán más sencillos de concretar y otros no tanto, pero es posible.
Una de las cosas que tiene la GnRH en contra del estradiol, es que no es tan efectiva para sincronizar el desarrollo folicular, entonces lo que tenemos que hacer es evaluar en qué momento, qué dosis y con qué protocolo usarla.
La idea del protocolo Web-Synch que estamos desarrollando es una adaptación de lo desarrollado inicialmente en Canadá y luego en Estados unidos. La idea es mejorarlos para tener buenas tasas de preñez, aun con animales que están en peores condiciones que en esos países, sobre todo a la salida del invierno.
Entonces la incorporación de la eCG también es clave. Si bien es una hormona que hoy tiene sus complicaciones en Europa, ya tenemos un producto comercial derivado de cultivos celulares (Folirec de Zoovet), que representa toda una innovación, pone a Argentina otra vez en el lugar de pioneros y funciona.
Más que el estradiol, me preocuparía si no pudiéramos usar la eCG.
Syntex también presentó otra eCG recombinante en el Congreso de Bologna y hay ya start ups en Brasil por el mismo camino.
En la medida que tengamos una buena conexión entre la industria farmacéutica, los investigadores y los veterinarios creo que vamos a desarrollar protocolos sin mayores problemas.
No será una transición tan difícil como algunos piensan.
Este va a ser uno de los principales temas que desarrollaremos en el Simposio del IRAC durante el mes de agosto en Carlos Paz, Córdoba.

¿En qué temporada de inseminación creés que se dará el traspaso de protocoles con estradiol a otros basados en GnRH?

En un término de 3 o 4 años no habrá problema en la adopción de la tecnología. Esto podría acelerarse si se modifica la política de exportación de carne bovina y Europa vuelve a ser, ya sea por medio de la Cuota Hilton o la 481, un mercado de relevancia para nuestros productos.

¿Se va a perder producción?

No vamos a perder eficiencia. Va a afectar un poco en el costo del protocolo, pero sin dudas eso se irá diluyendo también con lo que será el precio del ternero a futuro, no solo en Argentina, sino también en el mundo. Es toda una oportunidad y tenemos que estar preparados.

Teyssandier. El veterinario argentino compartió sus aportes en el congreso internacional.

Santiago Teyssandier, docente y director en el Departamento de Endocrinología del Hospital Escuela de la USAL, fue convocado para disertar en el Congreso Summer School of Veterinary Endocrinology.

Escribe Belisario Sangiorgio
belisario@motivar.com.ar

Una experiencia única. Cruzar el Atlántico y compartir conocimientos preciados, propios.
El MV. Santiago Teyssandier es docente y director en el departamento de Endocrinología del Hospital Escuela de la Universidad del Salvador (USAL), ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y, en el mes de julio, fue convocado a la ciudad de Bologna, en Italia, para disertar sobre sus investigaciones y trabajos científicos en el congreso Summer School of Veterinary Endocrinology, organizado por la European Society of Veterinary Endocrinology (ESVE).
“Enfocados en reportar casos atípicos de distintas enfermedades, interactuamos constantemente en una alianza profesional y científica con el colega Elber Soler Arias.

En este sentido, expusimos tres trabajos novedosos: carcinoma medular tiroideo productor de calcitonina en un canino; neoplasia adrenal bilateral productora de progesterona concomitante con hipertiroidismo en un felino; y ocho casos de hipotiroidismo congénito en felinos secundario a dishormonogénesis. En este último caso, con la colaboración de la colega Pilar Xifra de España”, aseguró Teyssandier en diálogo con MOTIVAR. Y completó: “Son trabajos que pronto publicaremos como aporte para el mundo de la endocrinología”.

Sobre las disertaciones y vínculos construidos alrededor de este Congreso, agregó: “Trabajamos en equipo con Guillermo Hermo, en el desarrollo de nuevas drogas para nuestros pacientes; y estamos en comunicación constante con la Dra. Galac y el Dr. Hans Kooistra, de la Universidad de Utrecht, en los Países Bajos”.

Teyssandier también destacó la importancia del tono colaborativo que reviste el camino de los avances científicos.
En concreto, el profesional indicó que el congreso de Bologna “fue una experiencia nutritiva, tanto a nivel científico, como social”, ya que tanto las conferencias como las conversaciones informales despertaron en él “un crecimiento profesional y personal”.

Consultado sobre la perspectiva general de los desafíos que enfrentarán de cara al futuro los veterinarios especializados en animales de compañía, dijo: “El principal es trabajar conscientemente, aplicando la evidencia científica, y no dejarse llevar por lo fácil, simple o lo barato. Somos médicos, tenemos que trabajar de la manera correcta, para que el tutor de las mascotas nos deposite su confianza y así poder lograr nuestro objetivo, que es sin duda mejorar la calidad de vida y sobrevida de los pacientes”.

Y este punto, a su vez, tiene vinculación sobre los ejes de debate que más llamaron su atención en Europa: “Como aspecto novedoso del Congreso, me apasionaron los avances sobre la terapéutica de la diabetes mellitus, una patología –muchas veces frustrante– respecto de la que hay avances que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida; también me sorprendió saber que falta muchísimo por aprender en patologías acerca de las cuales creíamos saber mucho, como -por ejemplo- el caso del síndrome de Cushing. Hay una búsqueda importante alrededor de patologías que pensamos que son extremadamente raras y no lo son, como el caso del hiperparatiroidismo primario”.

Por último, para capitalizar sus conocimientos y trasladarlos a un consejo útil para aquellos veterinarios que dan sus primeros pasos en la endocrinología, concluyó Teyssandier: “Hay muchos caminos, pero todos reúnen la condición de estudiar, aplicar, y transmitir; la información está al alcance de todos y siempre hay algo nuevo”.

FCV de La Plata. Sara Willams.

Durante el Congreso Veterinario Latinoamericano de Drovet, los veterinarios destacaron que se profundiza rápidamente el uso de sistemas computarizados para el análisis de datos sanitarios, trazabilidad y gestión interna.

Escribe Belisario Sangiorgio
belisario@motivar.com.ar

Actualmente, los productores de granjas porcinas han encontrado en el avance acelerado de los desarrollos tecnológicos y en la utilización de inteligencia artificial una multiplicidad de recursos pragmáticos –cotidianos, del día a día– que marcan un horizonte futuro respecto del perfeccionamiento de las técnicas de control y de protección de la sanidad animal. Este punto fue un eje clave de debate en el Congreso Veterinario Latinoamericano que organizó y llevó adelante la distribuidora Drovet en la ciudad santafesina de Rosario durante la primera semana de julio.

Vetanco. Alberto Armocida.

Respecto de la utilización de inteligencia artificial y sistemas digitales de análisis de datos, el eje de debate entre veterinarios del sector productivo giró en torno de “la necesidad de contar con herramientas e información para accionar y tomar decisiones en función de la sanidad de la granja”, explicó durante un reportaje con MOTIVAR el MV. Alberto Armocida, asesor técnico del laboratorio Vetanco.
Además, nuestro entrevistado amplió: “Hoy los generadores de información son muy diferentes a la perspectiva clínica y anatomopatológica que los veterinarios conocimos en la Facultad, que de todas formas es una herramienta fundamental. Existen otros indicadores, que están automatizados y son tomados por elementos de inteligencia artificial: nos ofrecen un gran volumen de información simultánea y estratégica”.
En este sentido, destacó Armocida que frente al avance también de la expansión de sistemas de gestión de datos computarizados, o digitales, “hay que saber cuál es la información pertinente para analizar e ingresarla en un sistema dinámico, en corto tiempo. Los veterinarios debemos conocer y disponer de esos valores para reaccionar lo más rápido posible”, ante cualquier evento particular, o alerta sanitaria.

Prevención temprana

Por su parte, la MV. Sara Williams, investigadora de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y especialista en producción porcina, disertó en el Congreso Veterinario Latinoamericano sobre fallas reproductivas, puntualmente sobre diagnósticos en hembras vivas, factores infecciosos e “infertilidad silenciosa”.
En esta línea, ahondó en sus definiciones y detalló el proceso de la expansión de la influencia digital en las granjas de nuestro país.
Durante una entrevista con MOTIVAR, dijo: “Estamos incorporando cada vez más procesos de recolección, gestión y análisis de datos en las granjas; nos apoyamos en sistemas informáticos que nos permiten una rápida visualización del problema, del punto crítico. Entendemos que la gestión de la granja es importante, y no se trata solamente dar de comer a los animales. Esto es producción, por lo tanto, también resultan claves las gestiones financieras”.

Vacunación y datos informáticos

Hipra. Sebastián Fernández.

La gestión de la granja porcina involucra la vacunación como un proceso clave para la sanidad. Y, en este sentido, la automatización de datos mediante sistemas computarizados también se impone como necesidad preponderante. Sobre todo, en torno a la información vinculada con la trazabilidad de las vacunas. Sebastián Fernández, médico veterinario y asesor del laboratorio Hipra, destacó que la firma trabaja actualmente en el desarrollo de un esquema de trazabilidad para específico para productos biológicos; y dijo entrevistado por MOTIVAR: “Esto traerá un impacto enorme en la producción porcina. Para eso, se necesitan registros, datos, sistemas de gestión. Porque –si en algún momento hay una alteración o falla– sabemos dónde puede estar el problema, para prevenir enfermedades y efectos secundarios”.
Asimismo, agregó: “Nuestro laboratorio brinda capacitaciones, en las cuales –primero– se realiza un diagnóstico de las enfermedades, para luego abocarnos a la vacunación estratégica; capacitamos al operario de granja, de manera teórica y práctica, ya que trabajamos para alimentar a millones de personas, y es necesario –como veterinarios– incidir en la sanidad, en el manejo y en la genética”.

Pig Stats. Eugenio Valette.

“En granjas de productores de pequeña, mediana y gran escala, existen puntos críticos y claves para una correcta vacunación. Sabemos que un buen producto necesita acompañamiento técnico en la recepción de las vacunas, el almacenamiento, el uso de las jeringas y de los dispositivos de vacunación”, concluyó.
Por otro lado, una muy similar perspectiva aportó el MV. Eugenio Valette, de la consultora PigStats, quien destacó la mecánica de sistematización digital de datos, y expresó en diálogo con MOTIVAR.
“Entiendo que en esta edición del Congreso el hilo conductor han sido las enfermedades reemergentes, y el diagnóstico; y algo muy importante para nosotros como asesores son las buenas prácticas de vacunación; la trazabilidad de las vacunas es clave para garantizar la máxima eficacia del producto. Por eso, es necesario auditar los procesos, generar datos sobre las vacunaciones y cruzar la casuística, los síntomas clínicos y el impacto de los tratamientos en la producción”, aseguró Eugenio Valette.
Y concluyó: “Trabajamos mucho con gestión de datos, y lo que vemos es que el sector se está profesionalizando cada vez más. Mirando hacia adentro de los procesos de la explotación, debemos todavía profundizar más en la capacitación de los mandos medios de las granjas respecto de la visión de la producción; han ingresado nuevas genéticas, con desafíos en cuanto a la productividad y las estrategias nutricionales. Hay que estar preparados”.

Bienestar animal: Un desafío concreto para el futuro de las y los veterinarios

El Congreso Veterinario Latinoamericano organizado por Drovet fue plataforma para un debate de avanzada sobre los desafíos que el futuro ofrecerá en el horizonte para los médicos veterinarios, y profesionales vinculados con la industria de la sanidad animal.
Según los datos oficiales, más de mil personas asistieron a las jornadas de formación, que se realizaron durante la primera semana de julio en la provincia de Santa Fe, puntualmente a orillas del río Paraná, en el Salón Metropolitano del Alto Rosario Shopping.
“En la actualidad, el espíritu del momento consiste en juntarse en eventos presenciales. Estamos muy contentos por cómo salió el Congreso, que año tras año se afianza en la región”, celebró Álvaro Mariezcurrena, gerente de Marketing de Drovet.
Fue allí que -con un mundo que se transforma aceleradamente como contexto- se evaluaron los desafíos, y se proyectaron los puntos destacados de trabajo del sector sobre una pregunta: ¿qué cambios tendrán lugar en los próximos años?
En este sentido, el Ing. Agr. Pedro Sueldo, asesor en Vetanco, expresó una idea que, de cierta forma, condensa un pensamiento colectivo. “Estamos ante los ojos de la sociedad por cómo producimos”, dijo a MOTIVAR.
Y agregó: “Esta época es un desafío, no una crisis. Tenemos la oportunidad de explicar cómo trabajamos en la producción animal. Los veterinarios y los ingenieros agrónomos enfrentaremos el desafíos de los reclamos de buenas prácticas vinculadas al bienestar animal”.
Justamente, el MV Guillermo Mattioli, Doctor en Ciencias Veterinarias e investigador de la UNLP, participó del Congreso con una conferencia que abordó en gran medida el debate sobre este punto. Y, durante un reportaje con MOTIVAR, concluyó: “Uno de los grandes cambios del futuro consiste en cuidar el bienestar de los animales”.

 

Más tecnología en la producción bovina. ¿Qué hay que saber?

En el contexto de las disertaciones sobre ganadería, puntualmente sobre la producción bovina, Guillermo Brogliatti, médico veterinario referente de IRAC, expuso en el Congreso de Drovet sobre “la capacidad reproductiva de los toros”, en la búsqueda de animales “de alta performance”.

IRAC. Guillermo Brogliatti.

Y para contextualizar la necesidad de adaptación de los productores frente al avance de las herramientas digitales, destacó: “En todos los países del mundo, los toros se venden con un exámen andrológico previo, un espermograma. Pero en Argentina, todavía no”.
“Hay herramientas electrónicas, de computación, que nos ayudan a medir y evaluar el movimiento de los espermatozoides, la concentración, la calidad; para sacarle una gota de semen a un toro y poder evaluarlo en su motilidad, en su morfología, en su concentración. Este punto es muy importante”, dijo.
Y agregó: “Los ganaderos, a pesar de ser permeables a las propuestas, no pueden invertir porque –en los números– no saben a cuánto van a vender el novillo, ni qué va a pasar con el rumbo de la economía. Esto detiene los procesos de revisión de toros con equipos computarizados. Pero el veterinario no se tiene que quedar solamente con el paciente, sino que también debe trabajar con los números, en la producción, llevando tecnologías nuevas”.

Fatro Von Franken. Fernando Herrero.

Sobre estas dificultades en términos de inversión para el mejoramiento biotecnológico -puntualmente en el campo de la reproducción bovina- también Fernando Herrero, MV. y asesor técnico del laboratorio Fatro Von Franken (referente en la materia) aseguró que en algunos casos “cuesta la incorporación de la tecnología porque los productores suelen pensar que deberán realizar una gran inversión, sin tantos beneficios posteriores”.
Sin embargo y al desarrollar su idea –tomando a la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo como ejemplo– Herrero sostuvo: “En concreto, la IATF es una técnica que termina siendo económica, de bajo costo y mayor retorno de la inversión en función de los resultados que se pueden obtener. Por eso, la tarea de los veterinarios es mostrarles a los ganaderos que sí tendrán esos beneficios que ofrece la tecnología”.

Al frente. Batakis duró unos días en Economía, previo a la llegada de Sergio Massa como súper Ministro.

¿Cómo impactó en el sector el recambio de ministros en el palacio de Hacienda? Compartimos un análisis que considera distintas informaciones para vislumbrar qué pasará en el segundo semestre.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

El mismo sábado 2 de julio en que parte del equipo de MOTIVAR regresaba de Rosario, tras participar de una nueva edición del Congreso Veterinario Latinoamericano organizado por Drovet, un tweet dejaba acéfalo al Ministerio de Economía de la Nación.
La salida de Martín Guzmán y la consecuente llegada de Silvina Batakis a esa cartera generó un cimbronazo en la economía local que aún tiene un final abierto.

Ya el lunes posterior a ese fin de semana dejó múltiples reacciones que en la industria veterinaria se expresaron con parálisis o racionamiento en las ventas y subas de precios, cubriendo de incertidumbre a una cadena comercial que ya especula con un retorno al “mercado prepandémico”.
¿Cómo manejan la situación de crisis los distintos eslabones de la cadena? ¿Se paralizan las inversiones? ¿Qué pasará con las ventas en lo que resta del año?
Estos son apenas algunos de los interrogantes que MOTIVAR intentará responder a partir de una serie de conversaciones con fuentes dentro de la industria de laboratorios, sus proveedores y, obviamente, también los distribuidores.

Reina la incertidumbre

“No hay una panorama claro con respecto a la evolución del resto del año”, es la frase más repetida en el sector a lo largo de las últimas semanas, lo cual no impide barajar diversas hipótesis para el futuro cercano.

Tras muchos años en los cuales la venta de vacunas para los bovinos osciló en torno a las 110 millones de dosis (sin contemplar las de la vacuna antiaftosa), el sector experimentó un salto al calor de la pandemia que llevó esa cifra hasta las 140 millones en 2021. Sin embargo, al poner la lupa sobre los primeros cinco meses de este año versus el mismo periodo del año anterior, los números fríos que comparten desde del sector puede dar una idea algo perturbadora, con una caída cercana al 30% en dosis aprobadas por Senasa. “Las aprobaciones del año pasado, bien por encima de la media, pueden estar circulando todavía en los negocios realizados durante el primer semestre”, especula uno de los empresarios para justificar esa baja.

A su vez, ese desempeño adelanta lo que puede llegar a ser el resto del año, cargado de proyecciones por encima de las posibilidades, lo cual podría traducirse en frustración, con objetivos incumplidos y eventuales cambios en las listas de precios.
En los primeros eslabones de la cadena, a partir de las variaciones de los distintos tipos de cambio, no descartan algún tipo de desabastecimiento para el mediano plazo.

“Dependemos de materias primas importadas. Hacemos compras constantes y si el cupo habitual es de 20 o 30 toneladas por mes, hoy entregan una por semana. Esto puede hacer peligrar el abastecimiento”, nos comentaba off the récord un proveedor de insumos esenciales.
Los laboratorios reconocen que uno de los grandes comercializadores de materias primas discontinuó sus ventas días antes de la salida de Guzmán. Y si bien la situación en las últimas semanas se normalizó, las listas de precios llegaron con incrementos.

Los presupuestos para inversiones y contratación de personal parecen estar a salvo: se habrían ejecutado en el primer semestre.
Entre los distribuidores, advierten una segunda parte de este 2022 donde tendrán que ser más agresivos. Sin embargo y, a pesar de la situación nacional, “el sector sigue siendo una isla”, confiesa uno de los actores estratégicos de la cadena.

La actividad ligada al negocio de fármacos y biológicos para animales de compañía se mantiene con una demanda relativamente estable y números aún positivos, pero hay otros más complicados, por ejemplo, la actividad equina, por citar algunos ejemplos.
En líneas generales, los laboratorios estiman que las proyecciones de venta transitaron un camino hacia los valores previos a la pandemia, pero la cuota adicional de incertidumbre aún no se disipa.

“No puedo garantizar lo que pasará en el mediano plazo. Si bien seguimos alguna fórmula en torno a la inflación y el valor del dólar, si antes revisábamos los presupuestos cada dos meses, ahora lo hacemos todas las semanas: si no seguís los costos de cerca, te fundís trabajando”, nos decían varios referentes del sector industrial veterinario.