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LA LECHERÍA DEL FUTURO

Bienestar animal y sustentabilidad, ejes en la producción primaria que se viene

Clave. Es posible mejorar los sistemas de producción actuales.

Elena Torres y Santiago Fariña analizaron estos puntos en el marco de una capacitación ofrecida por la Sociedad Rural de Rafaela. ¿Tendencia o moda? ¿Por qué los veterinarios tienen que seguir avanzando en estos temas estratégicos?

Escribe Camila Montaña
camila@motivar.com.ar

El II Seminario Internacional de Lechería organizado por la Sociedad Rural de Rafaela, Santa Fe, denominado “Hacia la eficiencia de la lechería. Tendencias globales y locales” buscó analizar y debatir las tendencias y alternativas para lograr la eficiencia en la producción.
Allí se destacaron temas relevantes como el del bienestar animal, el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad de los establecimientos lecheros.
Al respecto, la Dra. en Medicina y Tecnología veterinaria y docente de la Universidad de la República en Uruguay, Elena Torres, y el Ing. Agr. Santiago Fariña, investigador en producción de leche del INIA en Uruguay, expusieron sus puntos de vista sobre la importancia de mejorar estas variables en los tambos, destacando los beneficios económicos, sociales y ambientales que esto trae para la producción global.
¿Cómo contribuye el bienestar animal en la sostenibilidad de los establecimientos lecheros? Para Elena Torres, “este tema tiene una importancia superlativa en la sostenibilidad”, ya que está directamente relacionada con los desafíos ambientales, políticos y sociales planteados, por ejemplo, en los Objetivos de Desarrollos Sostenibles establecidos por las Naciones Unidas para 2030, que buscan -entre otras cosas-, promover el bienestar animal. Sobre esto hizo especial énfasis y desarrolló su exposición en unas jornadas cuyo contenido está disponible en www.eventum.com.ar.

Bienestar animal y sostenibilidad

“La manera de ser competitivo en el futuro es cuidando el medio ambiente” – Santiago Fariña (INIA de Uruguay)

A mayor concentración de vacas en los establecimientos, se afecta el bienestar animal, pues -como afirmó Torres-: “Esto conlleva una mayor ocurrencia de problemas sanitarios, enfermedades, y por lo tanto una mayor utilización de antimicrobianos y generación de residuos”.

Sostenibilidad económica

Según Torres, cuando un establecimiento ganadero tiene un aumento en la carga, se genera una mayor necesidad de mano de obra para la gestión de efluentes, además de una afectación en la producción de leche y de sólidos.
Además, en su charla se refirió al estrés calórico y cómo este está relacionado con la producción.
“El acceso a sombra mejora la producción de leche: en vacas de alta producción provoca aumentos de alrededor de 5,4 kg/día con respecto a las que no tienen acceso, además, en vacas de lactancia avanzada las mejoras en producción son de alrededor de 2 kg/día”, aseguró.

Sostenibilidad social

Cuando el ambiente, las personas y los animales están en armonía existe bienestar animal, pero, si el tambo está sobrecargado se genera un trato inadecuado.
Como afirma Torres, es importante comprender que “las vacas lecheras no demuestran el dolor o la incomodidad” y que las instalaciones humano-animal influyen para favorecer ese trato inadecuado. Por eso es tan importante que el equipo de trabajo en el tambo comprenda las razones por las que se trabaja en el bienestar animal de las vacas en el establecimiento lechero.

¿Es posible una lechería que cuide el medio ambiente?

“En vacas de alta producción, el acceso a sombra genera aumentos de alrededor de 5,4 kg/día con respecto a las que no lo tienen. Además, en vacas de lactancia avanzada, las mejoras en producción son de alrededor de 2 kg/día” –
Elena Torres (Universidad de la República, Uruguay)

Para Santiago Fariña hay dos formas de llegar a la lechería que cuida el medio ambiente, una es con incentivos y la otra es con exigencias.
Cuando de exigencias se trata, Fariña se refiere a la presión de la sociedad civil por mejorar las prácticas ambientales en la producción de leche, además de las regulaciones existentes en cada país. Por ejemplo, en Uruguay existe un sistema de gestión de manejo de uso del suelo en los tambos, y en Nueva Zelanda el gobierno reglamentó el pastoreo en invierno, el manejo de humedales y los confinamientos, entre otras cosas.
Según Fariña, en Argentina existe buena legislación al respecto creada por el Estado y los gobiernos, pero esta no tiene pautas claras para los productores. Además, cuesta llegar a ellos porque no se genera un retorno de la inversión, -que es alta-, al corto tiempo de implementar mejoras, en pos de la sostenibilidad ambiental.
En sus palabras: “en Argentina en la legislación fueron muy buenos, hay una corresponsabilidad del gobierno y los Estados de unas pautas claras, pero los productores no lo tienen tan claro, cuesta llegar a que todos los tambos tengan en regla el sistema de efluentes, por ejemplo, porque cuesta dinero, la inversión es grande y no se genera un retorno de inversión inmediatamente” concluyó.
Y si de beneficios se trata, Fariña aclara que si bien aún no existe una retribución económica que incentive el cambio a una lechería sustentable, ya existen casos en el mundo donde se inició el proceso. El gobierno de Holanda otorga un beneficio económico por la cantidad de vacas que se tengan en pastoreo.
En Uruguay CONAPROLE (cooperativa productora del 70% de la leche en el país), certifica a los productores que cuentan con vacas de pastoreo y dieta fresca y, si bien no hay beneficio de precio en el momento, la cooperativa quiere captar el beneficio potencial a futuro.
Asimismo, aseguró que la lechería además de afectar al ecosistema también lo hace a los productores, el equipo de trabajo y sus familias. Son ellos quienes buscan que la lechería cambie. “La lechería afecta el aire, el agua y el suelo, pero también afecta a otros seres que están como peces, aves, yaguareté, las personas que viven cerca del campo quieren un campo saludable. Cuidar nuestro ambiente, de los productores y del equipo de trabajo y sus familias, es una motivación” concluyó.
Para finalizar, Santiago Fariña aseguró que “la manera de ser competitivo en el futuro es cuidando el medio ambiente”. Para eso plantea generar estrategias para gestionar sistemas de transición agroecológica en el tambo, cuidar los nichos ecológicos, mejorar la calidad del suelo, atender el bienestar animal y social, además de cumplir con las normas existentes.

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